Pacientes y trabajadores del Incan peregrinan y dan gracias en la Basílica

Trabajadores y pacientes del Instituto Nacional de Cancerología (Incan) hicieron una peregrinación a la Basílica de Guadalupe para agradecer por un año más de vida.
El contingente partió desde la glorieta de Peralvillo.
El contingente partió desde la glorieta de Peralvillo. (Jesús Quintanar)

México

Trabajadores y pacientes del Instituto Nacional de Cancerología (Incan) hicieron una peregrinación a la Basílica de Guadalupe para agradecer por un año más de vida, trabajo y recuperación de la enfermedad así cómo para recordar a los que fallecieron en la lucha contra el mal.

El contingente partió desde la glorieta de Peralvillo encabezado por un grupo de chinelos que dieron alegría al recorrido que este año cumplió nueve años de realizarse de manera ininterrumpida.

"Para los pacientes el estar cerca de los trabajadores de la institución les da más esperanza. Creo que ellos, en este tipo de peregrinaciones, se encuentran con nosotros (...) Al llegar aquí a la Basílica se fortalecen al ver que hay una comunión entre nosotros, que somos una gran familia y que compartimos con ellos sentimientos, sobre todo los de tener fe y esperanza", dijo Abelardo Meneses, director del Incan.

Recordó que en el Instituto hay una plantilla de trabajadores de mil 800 personas y anualmente se abren 5 mil 600 nuevos casos. Además se da consulta a 210 mil personas en el mismo periodo.

Por tanto, dijo que esta peregrinación ayuda a fortalecer a la comunidad del Incan y a que los pacientes tengan más ánimo para seguir con sus tratamientos.

Al medio día se celebró una misa donde se bendijo a trabajadores y pacientes del instituto que asistieron a la Basílica.

"Esto les da mucho confort para cuando reciben tratamientos como quimioterapia, radioterapia o cirugía. Procuramos estar muy cerca de ellos porque es una manera en que ven más de cerca el apoyo y, por otro lado, mitigamos un poco el dolor", puntualizó al concluir la celebración.

Los pacientes que asistieron a la peregrinación agradecieron al instituto por el apoyo médico y personal que les han brindado. Mujeres, en su mayoría recuperadas de cáncer de mama, fueron de las más emocionadas.

"Yo estoy muy agradecida porque tengo dos años que me recuperé de cáncer de mama gracias a todas las atenciones de los doctores del Incan y a la gracia de mi santa madre que hoy la venimos a visitar con mucho gusto", dijo María Luisa.

Los empleados señalaron que también es una forma de pedir por todos los pacientes que están en tratamiento y que no se encuentran en condiciones de asistir a la celebración religiosa.