El artista que puso música a los eclipses del futuro

Pablo Vargas Lugo clausura su exposición 'Micromegas' en el Museo Tamayo con un concierto a cargo del Ensamble Liminar, inspirado en una de sus piezas.

México

Los eclipses están entre los pocos fenómenos naturales que se pueden prever. El artista Pablo Vargas Lugo investigó que en el próximo milenio se observarán seis desde la Ciudad de México: la luna se interpondrá entre la Tierra y el Sol en los años 2261, 2291, 2512, 2743, 2837 y 2983.

Ese fue el punto de partida para crear la obra visual y musical Eclipses para Chapultepec, exhibida en versión de video desde noviembre pasado como parte de la exposición Micromegas, en el Museo Tamayo. Para clausurar la muestra individual, la pieza será interpretada en vivo por el Ensamble Liminar el próximo sábado.

La exposición de Vargas Lugo (1968), curada por Cuauhtémoc Medina, plantea preguntas sobre la observación, las representaciones visuales y las escalas del tiempo. Su nombre viene de un relato filosófico escrito por Voltaire en 1752 y protagonizado por Micromegas, un enorme habitante de la estrella Sirio que recorre el espacio montado en un rayo de sol o cabalgando en un cometa.

En Eclipses para Chapultepec, el artista mexicano se propuso encontrar nuevas maneras de representar estos fenómenos celestes. "Una parte importante de la exposición era no recurrir a la imaginería científica o a cuestiones documentales", sostiene Vargas Lugo, quien decidió aliarse con un compositor para encargarle la parte de la representación musical.

Fue Juan Cristóbal Cerrillo quien escribió seis partituras de acuerdo a las trayectorias de cada eclipse futuro, y a partir de una progresión de acordes extraídos de la cuarta sinfonía de Johannes Brahms. La interpretación corrió a cargo del Ensamble Liminar, un conjunto de 13 jóvenes instrumentistas de música contemporánea.

Vargas Lugo, mientras tanto, se encargó de coordinar la parte visual de la pieza, en la que participaron más de 350 chicos del Centro Escolar Niños Héroes de Chapultepec (CENHCH) de la ciudad de Puebla. Con unas pancartas de colores que movían de forma coordinada, los jóvenes representaron los seis eclipses solares: la primera vez en la pirámide de Cholula y la segunda en el Auditorio Nacional.


"En la representación de Cholula, la música se integró a posteriori al video; pero en el caso del Auditorio -una sala de conciertos- era obvio que la música tenía que hacerse en vivo", explica el artista, quien describe a Eclipses para Chapultepec como una pieza de concierto sui géneris, pues reponde al deseo de imaginar la música para ver los eclipses de los próximos mil años.

"Quería recuperar la importancia simbólica e histórica de estos espectáculos naturales", agrega Vargas Lugo. También le interesaba plantear una reflexión sobre el futuro en el arte contemporáneo, donde es más común encontrar obras basadas en acontecimientos del pasado.

La música ya había estado presente muchas veces en la obra del artista, pero nunca de manera explícita. En Micromegas, por ejemplo, se hace referencia a ella en la pieza Archivo de finales (2010), una instalación hecha con ataúdes de cartón llenos de partituras.

"Mi madre era violinista y siempre tuve una educación musical", dice Vargas Lugo. Su interés por las escalas de tiempo, por otra parte, lo llevaron a organizar un concierto de música sinfónica, una práctica cultural que ha ido perdiendo vigencia.


Vargas Lugo empezó a producir a principios de los años 90, a la par que otros artistas mexicanos como Abraham Cruzvillegas o Damián Ortega.

"Pablo es un artista de su generación que es particularmente excéntrico", explicaba Cuauhtémoc Medina, curador de la muestra y director del MUAC, en un video filmado en el Tamayo antes de montar Micromegas. "No aparece vinculado con ninguna clase de legibilidad local o temporal. Sus preguntas implican relaciones a distancia, tanto geograficas como sociales".

El concierto de 20 minutos Eclipses para Chapultepec tendrá lugar este sábado 21 de febrero, a las 20:00 horas, en el Patio de las Esculturas del Museo Tamayo Arte Contemporáneo.