La salsa se está perdiendo: Óscar Hernández

“Tenemos la reputación de hacer música de alta calidad y en cualquier lugar que pisamos representamos la herencia latina”, dice en entrevista el pianista y fundador de la agrupación.
La banda neoyorquina ha ganado dos premios Grammy por sus discos Across 110th Street y Viva la tradición.
La banda neoyorquina ha ganado dos premios Grammy por sus discos Across 110th Street y Viva la tradición. (Especial)

México

Óscar Hernández, pianista y arreglista, fundador de la Spanish Harlem Orchestra (SHO), es claro cuando asegura: "La salsa es un género musical que se está perdiendo". Y también lo es cuando afirma: "Estamos claros que tenemos que mantener el legado y la esencia de lo que es nuestra música".

La agrupación fundada en el 2002 lucha para devolverle a la salsa la dignidad que le han birlado las versiones ultraligeras del género y los cantantes blandengues. Instalada en la salsa dura y el jazz latino, la SHO ha grabado cuatro discos, todos nominados al Grammy y dos lo han ganado: Across 110th Street y Viva la tradición.

Sus discos y sus actuaciones les han ganado, dice Hernández, "la credibilidad de una fanaticada que estamos creando poco a poco, con una imagen artística que representa lo mejor de nuestra música. La orquesta ha viajado a lugares como Rusia, Australia, Israel, Hong Kong, Japón, a toda Europa y otros lugares representando al barrio de la manera más alta posible. Tenemos la reputación de hacer una música de alta calidad y en cualquier lugar que pisamos representamos la herencia latina. Es como si fuera nuestro escudo".

¿Cuál fue su idea al fundar la SHO?

Creo que era solamente hacer buena música, pero a través de los años las cosas cambian y también las dinámicas. Hay un público diferente, una generación distinta y creo que el periodo de disolución de la música buena está pasando, así que lo que hacemos nosotros es importantísimo.

¿Cómo se combate la mediocridad de muchos grupos de salsa?

Desafortunadamente eso no debería ser así, pero la integridad de muchas cosas se compromete por el dinero. Y eso es una falla, porque nosotros, como consumidores, como conocedores, tenemos que buscar cosas de alta calidad. Igual pasa con la música: tiene que ver, creo, con una falta de educación. Por fortuna, todavía hay bastante gente a la que le gusta la música de calidad y la buscan. Eso es importante para que existan grupos como la SHO.

¿Qué buscas en los músicos?

Busco personas que no solo sean buenos instrumentistas, sino también conocedores, que cumplan con una agenda en términos de profesionalismo. Busco gente que tenga bien claros el legado
y la historia de nuestra música, y que lo traduzca en todo lo que se toque en los discos y en vivo. Eso es conocer y respetar el pasado, porque si la gente no conoce el pasado ni la evolución de la música, desde que empezó hasta donde hemos llegado, no tiene bien situado el concepto.

¿Qué importancia tiene esta música para la identidad?

Es muy importante para los latinos, los mexicanos son ejemplo de eso. La música es un reflejo de la cultura latinoamericana, un reflejo de lo que estamos pasando en el momento, de lo que hemos pasado y de la esperanza en el futuro. Todo eso se refleja en la música, aparte de que es nuestra forma de gozar, de divertirnos. Parte de mi responsabilidad es que la gente se deleite. Al terminar la gente se me acerca y me dice: "Maestro, me la pasé increíble, no sabe cómo lo he disfrutado". Eso vale más que cualquier dinero que uno se gane. m

La Spanish Harlem Orchestra se presentará mañana a las 7 de la noche en la Plaza de la Música del Centro Nacional de las Artes, Río Churubusco y Calzada de Tlalpan. Entrada libre.

Un músico formado entre los grandes

Óscar Hernández se considera afortunado por haber empezado a tocar desde los 16 años y, dos años más tarde, "ya estaba tocando con músicos que eran 20, 30, 100 veces mejores que yo y pude aprender con ellos. ¡Fue la mejor universidad a la que pude asistir! A través de 40 años en esta música he tocado con Celia Cruz, Tito Puente, Ray Barreto, Machito, Rubén Blades, Cheo Feliciano, Ismael Miranda, Juan Luis Guerra, Gilberto Santa Rosa y puedo seguir por ahí... He tocado con los mejores y también con otros que no son de los mejores, pero uno aprende de todo".

El pianista asegura que la música ha sido su destino, destino que lo llevó a trabajar, durante 13 años, con Rubén Blades, "como arreglista, pianista y director musical. Es uno de los artistas más importantes de nuestra música y pude aprender mucho con él al ver cómo se enfrenta a las cosas con alta integridad, con mucha seriedad. Rubén es mi hermano, lo quiero y cada vez que nos juntamos es un reencuentro increíble. Estoy orgulloso de todo lo que he hecho con Rubén".

Hernández asegura que obtuvo su doctorado en obras de teatro musical con su participación en The Capeman, con música de Paul Simon: "No fue algo que yo esperaba, sino algo que se me presentó en el camino. Fue una experiencia de la que estaré eternamente agradecido.