Homenaje al Caifán mayor en el IPN

Óscar Chávez fue reconocido por colegas y seguidores que elogiaron su trayectoria y su obra
Óscar Chávez inició su carrera hace más de medio siglo en espacios dedicados a la educación, como el Instituto Politécnico Nacional, la Universidad Nacional Autónoma de México y algunas escuelas normales.
Óscar Chávez inició su carrera hace más de medio siglo en espacios dedicados a la educación, como el Instituto Politécnico Nacional, la Universidad Nacional Autónoma de México y algunas escuelas normales.

México

El Caifán mayor, Óscar Chávez fue reconocido en el Instituto Politécnico Nacional por su trayectoria, así como por sus aportaciones a la cultura nacional. Para ello, el Auditorio Alejo Peralta del Centro Cultural Jaime Torres Bodet recibió hoy a figuras como el cantante Gabino Palomares, el cineasta Paul Leduc, el diseñador gráfico Rafael López Castro y el intérprete de trova Anthar López, quienes charlaron con el público en torno a la obra de Chávez.

Intérprete de piezas como Por ti y Macondo, dijo sobre el homenaje: “qué bueno que me los dieron en vida y no muerto, eso me da mucho gusto, que no te anden festejando cuando ya estás enterrado, qué horror. Que te los den cuando estás vivo quiere decir que lo que has hecho no ha sido en vano, eso es importantísimo. Para mí es esencial seguir ejerciendo mi oficio lo mejor posible, a pesar de los años. Mientras tenga la energía para hacerlo lo voy a seguir haciendo y qué gusto”.

Chávez inició su carrera hace más de medio siglo en espacios dedicados a la educación, como el Instituto Politécnico Nacional —del que es egresado—, la Universidad Nacional Autónoma de México y algunas escuelas normales. Estudió en la Escuela de Arte Teatral del INBA, fue dirigido por Héctor Mendoza, Luis Alcoriza, Ana Sokolov y Juan José Gurrola. Hizo su debut en el cine con la película Los Caifanes (1966), bajo la dirección de Juan Ibáñez, papel que lo hizo acreedor a dos premios cinematográficos: el Ariel y la Diosa de Plata. Obtuvo el Premio Nacional de Ciencias y Artes en el área de Artes y Tradiciones Populares, en el año 2011, entre otras distinciones.

El diseñador gráfico y fotógrafo, Rafael López Castro, ha dicho que su amistad con Chávez cumplirá medio siglo. “Óscar es el joven de 81 años al que quiero mucho. Lo conocí en 1966, cuando yo trabajaba en la revista Claudia y él era un joven cantante al que iban a entrevistar”. 

El diseñador comentó que una de las coincidencias con el músico es que ambos son apasionados de la historia. “Le hice una serie de fotos, desde el Zócalo hasta San Lázaro, algunas fueron publicadas y salieron en los discos de Óscar. En ellas se le ve esperando al tren de los zapatistas del general Emiliano Zapata. Hemos colaborado en varios proyectos, uno de ellos es un homenaje a Benito Juárez”.

En relación a su postura ideológica, el fotógrafo dijo: “Me atrevo a decir que Óscar es cantante de izquierda, pero de esa izquierda saludable, que no necesita partido político sino movimientos políticos. Óscar es de los que me ayuda a tener memoria, su música ayuda a eso, está pensada e interpretada de tal manera que cuando la escuchas juegas a acordarte, a entender, a sentir”.

Además de interpretar parodias políticas y diversos títulos vinculados a movimientos sociales, Óscar Chávez es conocido por canciones de la música popular, como El pájaro Cu, Perdón, Por ti y Macondo. Cuenta con una producción discográfica de más de 20 títulos, entre los que se encuentran la serie Voz viva de México, donde recita poemas de Sor Juana Inés de la Cruz, Gilberto Owen y Amado Nervo; además de otros homenajes a poetas como Martí, Neruda o López Velarde.

A este respecto, el escritor Eduardo Langagne habló sobre la incursión de Chávez en el campo de la poesía. Recordó que conoció al músico durante los años setenta, en los que coincidieron en charlas fuera de los escenarios. “Había grupos que buscaban hacer una música distinta, de este lado del río, latinoamericana, de México. La de él no es una canción de protesta, como en algún momento se tipificaba, pero sí era una canción de no estar conformes”.

Langagne destacó el trabajo literario del músico. “Él escribe muy bien y tiene una obra que merece la atención. Ha creado formas clásicas, sonetos, décimas, incluso tiene un libro publicado. Ha recreado en sus textos los dolores de las pérdidas de amigos; pero también ha celebrado momentos importantes de la vida cultural de México a través de sus poemas”.

El escritor aseguró que en la canción de Chávez se conjunta el testimonio poético y político de un devenir histórico continental. Sobre este homenaje a celebrarse en el IPN, comentó: “Que piense que es un merecimiento que él se ha ganado con muchísimos años de trayectoria. Que piense que en las casas donde se cantan sus canciones, en los patios de las universidades, en los zaguanes de los barrios o las colonias, ahí hay siempre un homenaje, ahora se junta en un solo acto. Las canciones de Óscar Chávez están en la gente, es el soundtrack de nuestra vida”.

El cantante Rafael Mendoza, consideró que el intérprete es ya patrimonio nacional. “Lo conocí escuchándolo, cuando me formaba como adolescente y cuando, además, empezaba a tocar la guitarra. Me encontré con la canción que decía otras cosas, que hablaba del otro lado del mundo y ahí estaba Óscar Chávez”.

Mendoza aseguró que una de las grandes aportaciones del próximo homenajeado tiene que ver con el rescate de la música tradicional de México. “Ha compilado la canción de la época. Organiza, en su trabajo artístico, un banco de información sonora para los mexicanos. Este reconocimiento que le hace el IPN en su 80 aniversario, y a Óscar en su 81, me parece que hay que asumirlo como un abrazo, como un beso en la mejilla, con un gracias por estar juntos, gracias por estar con nosotros, es lo que yo quisiera decirle a Óscar”.