Siguen su pasión con instrumentos prestados

Ante la falta de presupuesto para tener además uniformes y atriles, la Orquesta Sinfónica Juvenil de Torreón opera. Su director, Ethan Eager, agradece a la Camerata de Coahuila su ayuda.
Señaló que si bien tienen recursos para sueldos de maestros, estos son limitados.
Señaló que si bien tienen recursos para sueldos de maestros, estos son limitados. (Manuel Guadarrama)

Torreón, Coahuila

Con instrumentos prestados, sin atriles y sin uniformes que le den identidad, la Orquesta Sinfónica Juvenil de Torreón, compuesta por 60 jóvenes músicos laguneros, trabaja en la actualidad sin un presupuesto que le permita sustentar su operación y funcionamiento.

De acuerdo a Ethan Daniel Eager, su director artístico, si bien hay un compromiso de las autoridades municipales para atender estas necesidades, hasta el momento esto ha quedado como proyectos que esperan se solventen al corto plazo.

La orquesta se integra por miembros procedentes de ciudades como Torreón, Gómez Palacio, Lerdo y Matamoros.

Indicó que se tienen recursos que son destinados para el pago de sueldos de maestros, aunque este es limitado, ya que se les paga alrededor de 25 a 30 horas a la semana de clase.

Expuso que en este momento, tampoco cuentan con presupuesto para reparaciones de instrumentos. "Los instrumentos son caros. Camerata de Coahuila ha llegado a apoyar mediante el préstamo de algunos. Aún así se trabaja con ganas y sin quejas”, dijo.

Ejemplificó que un muchacho puede llegar a comprar un violín de mil pesos o una viola, pero no comprar una tuba de 30 mil pesos ni comprar un timbal de 50 mil pesos. Además, expuso que estos instrumentos son necesarios para que puedan ensayar y estudiar.

“Lo ideal es que la orquesta cuente con sus propios instrumentos, esto le daría una independencia sana para poder pensar también en giras a otras ciudades, sin tener que empatar agendas con la Camerata de Coahuila”, concluyó.

ESTRATOS SOCIALES NO IMPORTAN

El programa de orquestas juveniles es un fenómeno mundial y aunque para la región lagunera esta sinfónica juvenil no tiene como enfoque principal la prevención del delito, cuenta con integrantes que proceden de algunos de los llamados polígonos de pobreza e inseguridad.

 "Eso no nos presenta un reto en el momento de hacer música, tal y como si lo es el momento en que el músico no puede conseguir un instrumento y no se tienen los recursos para arreglarlo”, cerró.