Orquesta de Friburgo inyecta un ambiente barroco en el FIC

La orquesta alemana ofreció el concierto ‘En tiempos de crisis’, en el marco de la edición 41 del Cervantino.
La Orquesta Barroca de Friburgo, Alemania, se presentó en el Teatro Juárez, en Guanajuato.
La Orquesta Barroca de Friburgo, Alemania, se presentó en el Teatro Juárez, en Guanajuato. (FIC Cortesía )

Guanajuato Centro

Como salido de un cuento que inunda de música el clásico castillo con sus cortes y la realeza, el archilaúd, instrumento fundamental que dio vida al periodo histórico que abarca los siglos XVII al XVIII, guió los sonidos del concierto [i]En tiempos de crisis[/i], ofrecido, la noche del pasado jueves, por la Orquesta Barroca de Friburgo, Alemania, en el Teatro Juárez, en la edición 41 del Festival Internacional Cervantino.

Como ninguna, conformada por los sonidos del: oboe, trompeta, violín, viola, violonchelo, contrabajo y clavecín, domina la técnica histórica de interpretación de la música barroca, totalmente llena de contrastes.

Y aunque Vivaldi fue uno de los genios más creativos de este periodo, dicha agrupación fundada en 1987, no interpretó nada de su autoría, simplemente porque el programa elegido para este concierto se basó en la investigación y en la recuperación de los sonidos de la época.

Bajo la dirección del neoyorkino Brian Dean, la Orquesta Barroca de Friburgo interpretó en el máximo recinto cervantino la [i]Suite de la ópera Croesus[/i], de Reinhard Keiser (1674-1739), [i]Concerto grosso en Sol mayor mayor op.6,1 HWV 31[/i]9; el [i]Concierto en Re mayor TWV 54: D3[/i], de George Philipp Telemann (1681-1767), así como la [i]Sinfonía Fúnebre en Fa menor[/i], de Pietro Antonio Locatelli (1695-1764), y [i]Chacona de la popera-ballet Les indes galantes[/i], de Jean-Philippe Rameau (1683-1764).

Al finalizar el público aplaudió tanto que obligó a la Orquesta a tocar un “encoré”, que fue igualmente ovacionado.

Con [i]En tiempos de crisis[/i], el público disfrutó de un recorrido musical que sin duda da cuenta de la difícil situación económica que se vivió en Europa con el “crack” del siglo XVIII, por lo que las piezas del programa van desde la alegría, a la tristeza y a la decepción.