La Orquesta Carlos Chávez celebra en Bellas Artes

Su director, Eduardo García Barrios, dice que hay un cambio de paradigma, en el sentido de hacer una escuela de excelencia con un modelo no tradicional.
Se busca lograr un nivel que permita a los alumnos ingresar a las orquestas profesionales de alto nivel.
Se busca lograr un nivel que permita a los alumnos ingresar a las orquestas profesionales de alto nivel. (Fomento Musical)

México

A 25 años de la fundación de la Orquesta Escuela Carlos Chávez (Oecch), su director, Eduardo García Barrios, recuerda el inicio del proyecto propuesto por Eduardo Mata. En entrevista con MILENIO señala que el director mexicano quería replicar el éxito que estaba teniendo el Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela, conocido como El Sistema.

En 1990, durante la administración de Víctor Flores Olea al frente del Conaculta, nació la agrupación, que se inspiraba en el modelo de enseñanza venezolano que tanto había sugerido Mata. Correspondió a Fernando Lozano, principal promotor y gestor del Sistema de Orquestas y Coros Infantiles y Juveniles en México, ser el primer director de la orquesta, en la que se formarían músicos menores de 35 años. El jueves a las siete de la noche la orquesta celebrará sus 25 años con un concierto en el Palacio de Bellas Artes.

Si a la agrupación se le adjudicó el nombre de Carlos Chávez, considera el también titular de la Orquesta de Baja California, "fue no solo por su importancia como compositor y promotor de la música en México, sino también porque él estuvo en el proceso de formación de El Sistema en Venezuela: trabajó dos semanas en lo que fue el inicio de la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar".

En 2007 Sergio Ramírez Cárdenas encabezó un proceso de transformación con la idea de contar con un modelo de educación alternativo de nivel superior, al tiempo que logró que se estableciera un respaldo económico para los músicos que la integran mediante un sistema de becas.

Si por un tiempo la Oecch fue una orquesta de jóvenes con una dinámica cercana a la de las agrupaciones profesionales —con sede en el Centro Nacional de las Artes y con su propia temporada—, hace dos años se decidió otorgarle mayor apoyo a su labor formativa, explica García Barrios. "Tratamos de hacer que las bases de operación, los reglamentos y la vida cotidiana fuera ad hoc a un proyecto donde se integran el trabajo artístico y el académico. Se han creado las academias instrumentales de maestros y empezamos a activar las academias instrumentales de alumnos. Hay un cambio de paradigma, en el sentido de hacer una escuela de excelencia con un modelo que no es el tradicional, que es el de la orquesta-escuela".

El año pasado se conformó un Claustro de Maestros con los directores de orquesta José Luis Castillo, Enrique Diemecke, José Guadalupe Flores, Horacio Franco, José Miramontes, Luis Samuel Saloma, Francisco Savín y Antonio Lopezríos. Su tarea es analizar la evolución de la Oecch, así como proponer aquellos programas musicales que contribuyan a enriquecer los programas educativos.

Actualmente se cuenta con 120 alumnos, pero el proyecto es incrementar el número "para fortalecer cada una de las academias, que están integradas por cada una de las secciones: chelos, maderas, metales, percusiones, etcétera. Hacer crecer el número de alumnos genera una sinergia que permite una vida más rica, un desarrollo más pleno a través de un trabajo colectivo, lo que es muy importante", apunta el director.

Históricamente varios músicos de la Oecch han engrosado las filas de muchas de las orquestas profesionales del país, indica García Barrios. "También algunos maestros de la escuela, en algún momento, fueron parte de ella. La idea es lograr un nivel de competencia artística y profesional que permita que nuestros alumnos puedan entrar a las orquestas profesionales del más alto nivel".