Belleza virginal

Ornette Coleman (1930-2015), fallecido el jueves 11 de junio a los 85 años, pertenece a la estirpe de los creadores originales, uno de los fundadores del free jazz.
Ornette Coleman (1930-2015).
Ornette Coleman (1930-2015). (Especial)

Al principio de su trayectoria como líder sus actuaciones eran esporádicas porque los promotores, los dueños de los clubes y el público en general rechazaban tajantemente su original forma de tocar. Después, cuando empezó a ganar reconocimiento, sus conciertos también fueron poco frecuentes porque defendía la dignidad de ser remunerado como la calidad de su música reclamaba. Si él daba el ciento por ciento en el escenario, era su razonamiento, las compañías disqueras y los clubes deberían dar lo mismo.

Ornette Coleman (1930-2015), fallecido el jueves 11 de junio a los 85 años, pertenece a la estirpe de los creadores originales, uno de los fundadores del free jazz. Al enterarme de que Ornette ya no está más en este planeta me vino a la mente el álbum Virgin Beauty, sobre todo por la imagen que evoca el título. No importa qué periodo escojamos de su trayectoria, en su música hay una belleza virginal que nace en el momento en que toca el saxofón, la trompeta o el violín.

Inventó su propio universo y, a pesar de que los puristas lo rechazaban —lo que incluía a varios músicos de mentalidad avanzada—, fue suficientemente fuerte para mantenerse fiel a sus convicciones. Creó el sistema al que bautizó como armolódico, que significó un cambio radical en la música del siglo XX. Júbilo, tristeza, ira, comentario político y un deseo intenso de expandir su mundo fueron expresados como nunca antes.

En sus cuartetos con Don Cherry, Charlie Haden y Ed Blackwell, su trío con David Izenzon y Charles Moffett, su grupo eléctrico Prime Time, en su música de cámara o sinfónica, hay una búsqueda constante de originalidad. Es un universo que se rige por sus propias leyes, el que pudieron compartir músicos como los guitarristas Pat Metheny o Jerry Garcia. Un hecho confirman sus grabaciones: nadie toca como Ornette y Ornette no toca como nadie.

En Estados Unidos, dijo alguna vez, "el arte tiene más que ver con reproducciones y venta que con el arte mismo. Es por eso que los músicos están locos y los pintores están locos en cuanto a lo que piensan que valen". Visionario, creó incluso su forma de hablar, pues, de acuerdo con Whitney Balliett, "ha inventado su propio lenguaje: es abstracto, aforístico, poético, filosófico, cómico y sin sentido".

En su libro Ornette Coleman. A Harmolodic Life, John Litweiler escribe que alguna vez el músico comentó: "¿Sabes qué es la libertad? La forma de morir a tu manera". Para entender a Ornette, comenta al respecto, "sustituye la palabra morir por vivir y tienes el significado de su arte y su vida".