Olmos propone teatro contra la delincuencia

El área de Cultura debe pertenecer a Sedesol o SEPH, no a Turismo, dice.

Pachuca

Apareció en escena en Llanos de Apan, Hidalgo, allá por 1984. Este año, gracias a su destacado trabajo como dramaturgo, crítico de teatro y narrador, Enrique Olmos de Ita recibió el Premio Nacional de la Juventud. Su labor y el roce internacional le ha dado las tablas para interpretar su papel en área cultural de las nuevas generaciones.

Ayer en el Centro de las Artes de Hidalgo, Olmos fue un inesperado protagonista. Aprovechó el foro del premio estatal de la juventud (donde recibió una mención especial) para, frente al mandatario Francisco Olvera Ruiz, señalar carencias: mencionó que  faltan espacios para las artes escénicas; que el Teatro San Francisco (hecho con dinero público), está en manos de particulares; que Cultura debería pertenecer a la Sedesol o a la Secretaría de Educación y no a la de Turismo… “además estamos por llegar a la época de regalos y de peticiones a Santaclós y Reyes Magos. Yo tengo mi lista para el señor gobernador”, justificó.

En entrevista posterior explicó sus propuestas: “En la última década hubo una ‘explosión demográfica’ de creadores, de artistas hidalguenses, propiciado particularmente por las carreras de artes que abrió la universidad del estado, y no hay espacios suficientes, no hay uno en el que tú digas “voy a ver teatro contemporáneo” y esté lleno de jóvenes. Está todo como muy revuelto. El caso del Teatro San Francisco, por ejemplo, es un lugar construido con dinero público, y ahora a los artistas de la escena local se lo alquilan. Eso me parece absurdo”.

Por otra parte, subrayó lo que a su juicio es “un absoluto error”: tener a Cultura y a Turismo en el mismo sector. “No ha funcionado. Pienso que es el momento que el arte y la cultura, se integren a Desarrollo Social del estado, como está ocurriendo en el resto del país”. Apuntó que  “La cultura, en la modernidad, está anclada al desarrollo social de los pueblos, a interactuar más allá de las Bellas Artes de un modo sustantivo en el tejido social. Sectorizarla en Turismo tiene el riesgo de convertir a Cultura en exclusivamente patrimonio cultural, y son conceptos absolutamente distintos”.

¿Pero entonces – pregunta el reportero- la Cultura (como el Turismo) debe generar dinero, o no? “Sí, claro, es un sector productivo. Si uno revisa lo que generan las industrias culturales en el país, estamos hablando de entre el 7 y el 9 por ciento del Producto Interno Bruto, contando cine, televisión, industria editorial… la cultura y el entretenimiento no están peleados. Es totalmente distinto a las artes, pero sí, también es una fuente de ingresos, es desarrollo productivo y económico”.

Con 29 años y una importante trayectoria que le ha hecho merecedor de becas en México y el extranjero, Enrique Olmos contempla la escena juvenil del país, pero no pretende quedarse como simple espectador. Inquieto en su butaca quiere corregirle líneas al guión, anticiparse al drama que ya se ha vuelto cotidiano: “Cuando tú sensibilizas a un joven, es decir, una persona entre los 12 y 20 años, éste descubre la idea de la otredad. Especialmente en las artes escénicas. Entonces es mucho más difícil que esa persona se convierta en un delincuente, pierda empatía y pueda ser violento.

La sensibilidad que se logra sólo a partir del arte hace a una persona mucho más empática con el resto de la sociedad, y eso crea al final comunidad y sentido civilizatorio”.

Al rescate de un festival

Enrique Olmos de Ita fue colaborador de Milenio diario como crítico de teatro. Estudió la licenciatura en Humanidades en la Universidad del Claustro de Sor Juana de Ciudad de México y en la Escuela Dinámica de Escritores de Mario Bellatín.

Se han llevado a escena profesionalmente casi una veintena de obras con sus textos teatrales, destacan Inmolación, No tocar, Ateo dios, La voz oval, Job y Nini además de Top manta y Badana.

Ayer insistió en la propuesta de incentivar un programa estatal de Teatro para jóvenes, “especialmente a través de un necesario festival nacional e internacional de artes escénicas para jóvenes, inédito en México. Este año perdimos el festival Transversales que era una punta de lanza de las artes escénicas del país”

“Si enfocamos políticas públicas para los jóvenes, podemos no sólo generar empleos con los chicos que acaban de salir de la escuela de artes de la universidad, sino al mismo tiempo crear un tejido social mucho más claro, mucho más contundente en el resto del estado desde los jóvenes, y así abatir el delito, la delincuencia, prevenir embarazos no deseados, en fin, todos estos temas que nos interesan. Tenemos mucho trabajo por hacer”.