Obra que propone la “teatralización de una proyección”

TeatroEntre2 ofrece una pieza multimedia con pintura, dibujo, música y actuación.
El montaje relata cuatro historias que se relacionan.
El montaje relata cuatro historias que se relacionan. (Cortesía TeatroEntre2)

México

Dice Arnaud Charpentier que el espectáculo que ha creado junto con Olivier Deautais “es la teatralización de una proyección”. Se refiere a que un día su compañero descubrió los proyectores de cuerpos opacos, esos que los adultos de hoy usaron en la escuela para proyectar diapositivas, y su imaginación creó una nueva forma de contar historias.

Así, La Palmera, cuentos y mentiras para todos es un trabajo multimedia, pero en el sentido de que echa mano de la pintura, el dibujo, la música y la actuación, “porque a mí eso del video en teatro es una cosa que me molesta mucho; cualquiera que tenga dinero contrata a alguien que lo haga, y ese elemento termina matando la esencia teatral”, señala Charpentier.

“La idea surgió gracias a un pintor francés que trabajaba en nuestra compañía TeatroEntre2; un día se encontró con unos proyectores de acetatos y comenzó a crear un lenguaje de pintura hecha en vivo, que proyectaba solo para nosotros con fines teatrales. Al principio eso se sumaba a la presencia de autores, y un día decidió hacer un espectáculo donde el centro de atención fuera la pintura. En ese momento decidimos lanzarnos a la aventura y voltear a ver los cuentos que nos gustaban muchísimo, cuentos de diferentes rincones del mundo, como Las mil y una noches que, les puedo asegurar, son una maravilla, una fuente de inspiración increíble que nos sirvieron de base para la creación de esta historia”.

A esta forma de narración le llaman “hacer cine en vivo”, en donde la atracción principal es la pantalla y los actores y los músicos están a un lado de la pantalla y ponen su talento al servicio de la imagen. De esta manera el público se encuentra en la situación de un cine, con una pantalla, y también un pintor ubicado entre las butacas que dibuja, mueve objetos, los pinta y los recorta, según lo amerite la narración.

Lo que se cuenta adopta la estructura de Las mil y una noches, en la que cuatro historias encajan unas en otras: tres ancianos y un mercader seducen a un sádico demonio; la cabrita del buen señor Seguin quiere ir a la montaña; un rico Lisú quiere hacerse pobre.

El espectáculo incluye la palabra “mentira”, como en algunas culturas del norte de México llaman a los relatos en el sentido de “invento” de una historia. Es el cuarto relato: se trata de la caguama macho, historia yaqui en el que este animal crea la tierra y las montañas, mientras que en un rincón de la Ciudad de México los peces se roban los elotes de una milpa.

“Nos gusta mucho esta idea de la mentira y escribimos un gran cuento que tenía que ver con los orígenes del mundo, un cuento prehispánico, una mentira yaqui y ciertos guiños nuestros, para lograr un gran cuento sobre México y la creación de la Ciudad de México. Es muy curioso porque el relato parte del desierto de Sahara y termina en una milpa de Xochimilco”, dice Charpentier.

Escrito por Arnaud Charpentier y Olivier Deautais, esta propuesta tiene una temporada en el cine Tonalá (Tonalá 261, col. Roma) los domingos hasta el 24 de abril, con una función especial el sábado 30 de abril.

El elenco está conformado por Deautais, encargado también del diseño de imágenes y pintura en vivo; Axel Tamayo —compositor y director musical de este montaje, que alterna con Omar Medina—, harpentier y Francia Castañeda (quien alterna con José Ponce).

Desde hace cinco años TeatroEntre2 sorprende al público de la capital al voltear los códigos escénicos, pues la regla que rige sus espectáculos es que todo debe ser ejecutado en vivo por los artistas, lo que desnuda el hecho teatral ante los ojos del espectador y reafirma el lado único y efímero del acto teatral.