El acueducto del padre Tembleque ya es Patrimonio Mundial

Ejemplo de la “creatividad constructiva que acrisoló el contacto de la civilización europea con la mesoamericana”: Tovar y de Teresa.
La estructura fue erigida entre 1554 y 1571, por 40 comunidades indígenas.
La estructura fue erigida entre 1554 y 1571, por 40 comunidades indígenas. (Especial)

México

La Unesco acordó la inscripción del sitio Acueducto del Padre Tembleque, sistema Hidráulico que atraviesa los Estados de México e Hidalgo, en la Lista del Patrimonio Mundial de la Organización.

De acuerdo con la cancillería, el nombramiento reconoce que el acueducto es una magna obra que con 443 años de antigüedad es ejemplo sobresaliente del desarrollo de los sistemas hidráulicos en América.

Dicha inscripción representa un reconocimiento al valor universal excepcional de esta obra de ingeniería hidráulica y consolida a México como el primer país en América Latina, y el sexto a escala mundial, con el mayor número de bienes y sitios a los que se les ha reconocido su valor universal excepcional.  Así, México cuenta con un total de 33 bienes y sitios registrados, de los cuales 27 se encuentran bajo la categoría de patrimonio cultural; cinco en la categoría de patrimonio natural y uno en la categoría de bien mixto.

Obra única

El Acueducto fue erigido entre 1554 y 1571, por 40 comunidades indígenas, quienes aportaron 400 canteros, ayudantes, albañiles, peones, carpinteros y, el financiamiento de las mujeres de esos pueblos quienes produjeron textiles en excedencia para realizarlos mercantilmente en los “tianguis” para financiar las obras, sin la aportación de la corona española, aunque con la autorización del virrey Antonio de Mendoza, dirigidos por el fraile franciscano español (originario del poblado de Tembleque, en Toledo, España) acompañado de Juan de Agüeros. El acueducto posibilitó llevar agua a pequeñas poblaciones del yermo Altiplano mexicano, ubicadas entre los actuales Hidalgo y Estado de México.

 Durante los ejercicios fiscales comprendidos entre 2009 al 2015, el Consejo Nacional para las Artes ha aplicado recursos técnicos, académicos y financieros federales aportados por el gobierno federal: unos, etiquetados por la Cámara de Diputados y, otros, propios, por 28.2 millones de pesos y 10.5 mdp,  estos últimos aportados por el Fondo Ambassador para la Preservación Cultural (Ambassador’s Fund for Cultural Preservation del Departamento de Estado de los EUA) que se derivaron de un concurso internacional ganado por el Conaculta, para obtener esa aportación.

Ante la decisión del Comité del Patrimonio Mundial, Rafael Tovar y de Teresa, presidente del Conaculta, hizo referencia a la coordinación de instancias municipales, estatales y federales, así como a la sociedad civil organizada, para llevar a buen puerto la propuesta del Acueducto del Padre Tembleque, “un ejemplo destacado de la sorprendente creatividad constructiva que acrisoló el contacto de la civilización europea con la mesoamericana”.

Enfatizó que el reconocimiento como Patrimonio Mundial es resultado del trabajo conjunto entre la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), la Secretaría de Educación Pública (SEP), y el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), a través de la Dirección General de Sitios y Monumentos del Patrimonio Cultural del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). Es también el resultado de una política cultural dedicada a la protección y divulgación de nuestra extraordinaria herencia patrimonial.

Subrayó la importancia de la labor coordinada con los gobiernos del Edomex e Hidalgo, la Universidad Autónoma del Estado de México y varios municipios mexiquenses. Sobresale la participación de organizaciones de la sociedad civil, entre ellas el Patronato Acueducto Tembleque A.C.

Festejo

Cientos de personas provenientes distintos puntos del país arribaron este domingo al Acueducto del Padre Tembleque para festejar que este sitio haya sido declarado como patrimonio mundial.

Tanto pobladores como los visitantes se congratularon por la declaratoria de esta obra arquitectónica del siglo XVI, de 44 kilómetros de largo, que abarca los municipios de Otumba, Nopaltepec y Axapusco, en el Estado de México, así como el de Zempoala, del estado de Hidalgo.

Más de 300 personas arribaron a este monumento, principalmente a la zona conocida como la “arquería mayor”, que se ubica en el municipio de Nopaltepec, para tomarse fotos y aprovecharon para solicitar a los gobiernos federal, estatal y municipales vigilancia e infraestructura turística.

Con esta declaratoria, el Estado de México se coloca en primer lugar nacional en esta materia, con cuatro sitios declarados con esta categoría: la zona arqueológica de Teotihuacán, la Biosfera de la Mariposa Monarca, el Camino Real de Tierra Adentro y ahora el Acueducto del Padre Tembleque.