Obra de Velasco Piña es trascendente para el humanismo actual: Esparza

El rector de la UAP presentó al escritor de "Regina: dos de octubre no se olvida" en la 27 Feria Nacional del Libro
Presentación del libro en el Complejo Cultural Universitario.
Presentación del libro en el Complejo Cultural Universitario. (Foto: Especial)

Puebla

"Regina: dos de octubre no se olvida" es un libro que nos brinda la oportunidad de adentrarnos a corrientes de pensamiento trascendentes en el humanismo actual, expresó el rector Alfonso Esparza Ortiz al referirse a esta obra de Antonio Velasco Piña, quien se presentó en la 27 Feria Nacional del Libro, en el Complejo Cultural Universitario de la UAP.

Esparza Ortiz comentó que este trabajo es una obra que envuelve al lector en una dinámica muy importante; "en compañía de la emoción, su relatoría combina perfectamente los hechos que vivieron principalmente los universitarios del México de 1968 con la filosofía del desarrollo del espíritu y de la consciencia universal".

Regina: dos de octubre no se olvida es un libro que narra la historia de lo acontecido en México con las manifestaciones estudiantiles de la década de 1960 y la represión de las autoridades gubernamentales, aludiendo constantemente a ideologías y visiones espirituales.

"Agradezco al maestro Velasco Piña por haber accedido a comentarnos sobre un texto que marca la época de muchos de nosotros, un libro que pese haber sido escrito hace muchos años aún sigue vigente", dijo el rector de la UAP.

Al tomar la palabra, Velasco Piña señaló que estas manifestaciones sociales marcaron una transformación en la consciencia de la humanidad.

Para él la consciencia colectiva, que se desarrolla a través de la trascendencia espiritual, ha sido el motor de muchos eventos significativos en la historia del hombre. Expresó que el hecho de que en los años sesenta diversos grupos se hayan proclamado a favor de la igualdad y la libertad se debe a que el ser humano se percató de lo que ocurría, se hizo consciente de su realidad; la importancia de ese autoconocimiento radica en que por consecuencia se genera la búsqueda del cambio social.

El guerrerense, también escritor de otras obras como Tlacaelel: el Azteca entre los Aztecas y La mujer dormida debe dar a luz, indicó que las guerras constantes, generalmente concebidas como negativas, sufren un cambio a partir de 1968, pues sin necesidad de tomar las armas han generado grandes cambios sociales, "a partir de esas manifestaciones el hombre comienza su proceso de elevación espiritual".

Velasco Piña, además de contextualizar su libro mediante los antecedentes históricos de movimientos sociales de países como Estados Unidos, Francia y Checoslovaquia, puso a consideración de los asistentes su tesis: una visión que vincula lo ocurrido en esos años, la identidad mexicana prehispánica y el impacto que puede generar un colectivo al trascender espiritualmente.

Dijo que las guerras son eventos cotidianos y constantes, que van desde aquellas simples como la que libran las defensas de los organismos vivos contra las bacterias, hasta aquellas más complejas como las que buscan derrocar gobiernos injustos, ineficientes o corruptos.

"México está en guerra, día a día libera diversas batallas, por ejemplo contra el narcotráfico", comentó Velasco Piña; "la única manera para ganar esta guerra es elevando la consciencia; tomar las armas y matar no tiene ningún sentido", dijo.

A la conferencia también asistieron María Dolores Huerta Jaramillo, directora de Fomento Editorial BUAP y Luis Flores Hernández, investigador del Instituto de Fisiología de la Universidad. Después de su intervención, Velasco Piña recibió un reconocimiento por su labor literaria de manos del Rector Alfonso Esparza Ortiz.

La trascendencia espiritual como instrumento para la transformación social

Enseguida, Alfonso Esparza Ortiz acompañó al escritor Antonio Velasco Piña en la presentación del libro El Retorno de las Águilas y los Jaguares, en donde continuó con la reflexión del papel que la masa crítica, es decir, la consciencia colectiva tiene dentro de los procesos sociales actuales.

Ahí, la escritora Eugenia Bear Sanz, compartió su agradecimiento con el trabajo del autor: "Velasco Piña realiza un análisis que se contrapone a la idea de que estamos cambiando en forma lineal, es decir, que estamos evolucionando". Recalcó que con ello se busca que el mexicano sea consciente de su realidad pues "nuestros problemas están en función de nuestras carencias espirituales".

Por su parte, el literato invitado recalcó nuevamente que México se encuentra en un estado de guerra del que nadie comprende "ni su origen, ni sus consecuencias".

Aseveró además, que los sectores de poder utilizan herramientas como las drogas para embrutecer y adormecer al ser humano y su consciencia, así como un sistema de producción industrial contaminante como instrumento para atacar la consciencia del planeta, el cual también es un organismo vivo para el autor.

Esto trae consecuencias tanto en las personas como en el planeta Tierra. Ejemplificando problemas como la desigualdad social entre sujetos y el calentamiento global, Velasco Piña preguntó: "¿Cómo se reacciona ante lo anterior?, ¿cómo se debe luchar en estas batallas? La única forma de ganar es elevando la consciencia, es decir, darnos cuenta de los problemas, saber perfectamente que somos mexicanos, que somos planeta", respondió el escritor.