Obispos reculan en documento aceptación de los homosexuales

Para hacer el cambio los conservadores argumentaron que estaba creando confusión entre los fieles y minando a la familia tradicional.
La nueva versión usa un lenguaje más vago y genérico.
La nueva versión usa un lenguaje más vago y genérico. (Alessandro Di Meo/EFE)

Vaticano

Obispos de la Iglesia católica modificaron el sábado un documento que inicialmente expresaba aceptación a los homosexuales, en una iniciativa que habría sido histórica para la institución, y removieron del texto final referencias positivas en torno a las comunidades gays.

El documento, llamado “Relatio” (informe), fue entregado al final de un sínodo o asamblea de dos semanas de unos 200 obispos católicos de todo el mundo.

El texto obtuvo una mayoría absoluta, pero no consiguió los dos tercios necesarios para calificarlas como un consenso generalizado.

Tras la presentación de la versión inicial la semana pasada, los obispos conservadores prometieron que se cambiaría la redacción, argumentando que se estaba creando confusión entre los fieles y minando a la familia tradicional.

El fragmento de dos párrafos del documento final que se refiere al asunto se tituló “Atención pastoral hacia las personas con orientaciones homosexuales”. La versión anterior de tres párrafos se titulaba “Acogiendo homosexuales”.

La versión inicial hablaba de “aceptar y valorar sus orientaciones sexuales” y de ofrecer a los gays “un hogar acogedor”.

La versión final elimina esas frases y la mayoría de la redacción que los progresistas en la Iglesia y grupos que promueven los derechos de los homosexuales habían destacado.

La nueva versión usa un lenguaje más vago y genérico que repite declaraciones anteriores de la Iglesia de que los homosexuales “deben ser acogidos con respeto y sensibilidad” y que “debe evitarse” la discriminación en su contra.

Francis DeBernardo, director ejecutivo de New Ways Ministry, un grupo católico de Estados Unidos que promueve los derechos de los homosexuales, dijo que es “muy decepcionante que el reporte final del sínodo no retuviera la afable bienvenida a lesbianas y gays que se incluía en el borrador del reporte”.

La versión final enfatiza en que “no hay fundamento alguno” para comparar el matrimonio homosexual con el heterosexual, al que se califica como “el plan de Dios para el matrimonio y la familia”.

La versión anterior decía que la Iglesia debía reconocer que las parejas en relaciones del mismo sexo se ofrecían “ayuda mutua” y un “apoyo precioso” en tiempos de dificultades.

Si bien el texto final no apunta a ningún cambio en la condena de la Iglesia a los actos y el matrimonio homosexual, usa una redacción más compasiva y menos sentenciosa que declaraciones previas a la elección de Francisco como Papa en 2013.

El documento del Vaticano servirá ahora para profundizar la reflexión de los católicos antes de un sínodo definitivo el próximo año.

Grupos de derechos de los homosexuales expresaron su profunda decepción con el documento final, mientras que el blog católico conservador Rorate Caeli lo elogió como “un revés considerable para los revolucionarios”.

El papa pide no tener miedo

El Papa Francisco encabezó el cierre del sínodo en la Plaza de San Pedro ante 70 mil personas y señaló que la Iglesia no debería temerle a los cambios ni a los nuevos desafíos y que desea una religión católica más compasiva y menos rígida.

“Dios no le teme a las cosas nuevas. Esa es la razón por la que nos sorprende continuamente, abriendo nuestros corazones y guiándonos de maneras inesperadas”, declaró.

El Papa dijo que la Iglesia tenía que “responder con valentía a cualquier desafío que surja”. Habló sobre valentía un día después de decirles a los obispos en la última sesión de trabajo que deberían estar atentos a la “rigidez hostil” de ciertas doctrinas conservadoras y a la “buena voluntad destructiva” de aquellos que buscan cambios a toda costa.

El pontífice señaló que “la Iglesia no debe perder tiempo en la búsqueda de sanar viejas heridas abiertas y reactivar la esperanza de muchas personas que han perdido la fe”. (Reuters/Vaticano)