Obispo paraguayo destituido acusa al Papa de injusto

Rogelio Livieres estaba al frente de la diócesis de Ciudad del Este y protegió a Carlos Urrutigoity, cura argentino acusado de abusar sexualmente de niños.

Ciudad del Vaticano

El obispo conservador paraguayo Rogelio Livieres, destituido por el Papa tras protagonizar una serie de escándalos por encubrimiento de pederastia y abusos financieros en Paraguay, acusó ayer al pontífice de tomar decisiones injustas y arbitrarias.

En una carta dirigida al cardenal Marc Ouellet, prefecto de la  Congregación para los Obispos, que fue divulgada por la prensa paraguaya, Livieres —miembro de la influyente organización católica Opus Dei— no ahorra críticas ni apreciaciones negativas contra el obispo de Roma y su método de trabajo eclesiástico.

El prelado critica en la misiva que “a pesar de tanto discurso sobre diálogo, misericordia, apertura, descentralización y respeto por la autoridad de las iglesias locales”, que caracteriza al pontífice, no tuvo “la oportunidad de hablar con Francisco, ni siquiera para aclararle alguna duda o preocupación”.

Decisión arbitraria

“Como hijo obediente de la Iglesia, acepto; sin embargo considero esta decisión infundada y arbitraria... El Papa tendrá que dar cuentas a Dios”, escribió Livieres.

El ex obispo paraguayo dijo que ha sido víctima de años de “persecución ideológica”.

Las posiciones conservadoras del expulsado y su conocida simpatía por los ritos tradicionalistas generaron numerosos conflictos en la Iglesia paraguaya.

El catolicismo en ese país está muy atento a lo “social”, señaló Octavio Ruiz, secretario del Pontificio Consejo para la Nueva Evangelización, al referirse a las labores pastorales marcadas por la influencia del ex obispo progresista Fernando Lugo, actualmente senador y ex presidente de esa república.

“Lugo no es sino un signo de los tiempos de esta problemática de reducción de la vida de la fe a las ideologías de moda”, escribió Livieres en su misiva.

La crisis se agudizó a mediados de este año cuando Livieres tildó de “homosexual” a Pastor Cuquejo, arzobispo de Asunción, quien pedía abrir una investigación canónica contra su colega por las denuncias de pederastia contra su protegido y asesor, Carlos Urrutigoity.

Reacción del Vaticano

“No quiero hacer comentarios sobre el caso. Pero de la reacción se puede ver que había muchos problemas”, afirmó el portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, interrogado sobre la réplica.

Según Ruiz, también miembro también de la Congregación para los Obispos, la destitución de Livieres ha sido un “gesto radical” por parte del papa Francisco.

“El Papa ha querido con esa decisión tan radical mostrar su voluntad de transparencia en todos esos asuntos y eso lógicamente suscita estupor”, comentó Ruiz.

“Francisco demostró que no tiene miedo a actuar con mano dura cuando hay que intervenir”, argumentó.

En pocos días el Papa puede aceptar la renuncia por edad de Cuquejo, quien criticó fuertemente la supuesta protección que dio el obispo de Ciudad del Este a Urrutigoity cuando fue acusado de pederastia.

El Papa ha declarado una política de cero tolerancia ante ese delito y apenas el martes pasado ordenó el arresto domiciliario de polaco Josef Wesolowski, debido a que enfrenta siete años de cárcel en un juicio civil en el que está acusado de abusar sexualmente de menores de edad.

Con la salida de Cuquejo y Livieres, que eran rivales, Francisco abre el camino para la pacificación de la Iglesia paraguaya, tras los enfrentamientos entre los dos obispos por razones sociales, políticas, ideológicas y pastorales.

Se queja de “discusiones bizantinas”

El Papa aseguró ayer que le “duele el corazón” cuando los cristianos se pierden en “discusiones bizantinas” en lugar de atender a una humanidad con tantas heridas morales, existenciales y de guerra.

Francisco hizo estas consideraciones durante una audiencia que concedió en el Vaticano a un grupo de integrantes del Movimiento católico de los Focolares, dedicado al diálogo interreligioso y a la cultura de la unidad.

“Empiezan a hacer bizantinismos filosóficos, teológicos, espirituales, cuando lo que hace falta es una espiritualidad en salida”, dijo.

“Hay que salir porque la Iglesia parece un hospital de campaña. Y cuando se va a un hospital así, lo primero que hay que hacer es curar las heridas, no analizar el colesterol; eso se hace después”, ilustró.

Instó a los feligreses a “salir para anunciar la palabra del amor a todos... Dios nos espera en las pruebas y en los gemidos de nuestros hermanos, en las llagas de la sociedad y en las interrogaciones de la cultura de nuestra época”, apuntó.

“Sin una formación adecuada de las nuevas generaciones es ilusorio pensar en poder realizar un proyecto serio y duradero al servicio de la nueva humanidad”, concluyó. (Notimex /Ciudad del Vaticano)

Actos papales

Francisco celebrará misa este domingo con Benedicto XVI en la basílica de San Pedro durante el primer encuentro mundial del Papa con ancianos.

El pontífice designó a José Antonio Fernández Hurtado, prelado de Tuxtepec, como nuevo arzobispo de la Arquidiócesis de Durango.

El cura y ex canciller de Nicaragua Miguel D’Escoto ofició su primera misa desde que el Papa le levantó la suspensión a divinis, que por 30 años le impidió presidir actos religiosos.