ONU y México se unen para destruir sustancias tóxicas

Semarnat y el programa del organismo para el desarrollo trabajan en el manejo adecuado de aquellos contaminates que dañan la salud.
Ernesto Pittaluga (centro), director de Materiales y Residuos Peligrosos de Semarnat, y otros ponentes.
Ernesto Pittaluga (centro), director de Materiales y Residuos Peligrosos de Semarnat, y otros ponentes. (Jorge Carballo)

México

El Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, en conjunto con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), concluyeron el proyecto para manejar y luego destruir de manera adecuada las sustancias tóxicas generadas por equipos eléctricos e industriales que ponen en riesgo la salud de los mexicanos.

Durante el foro que se llevó a cabo en el hotel Marquis del DF, se informó que el trabajo comenzo en julio de 2009 y que se eliminaron 932 de 37 mil 667 toneladas de dichos contaminantes, conocidos de manera técnica como bifenilos policlorados (BPCs), que se tienen contabilizados en todo el país.

Estas cifras corresponden a 2.4 por ciento del total de contaminantes que durante su manufactura, uso y disposición ingresaron al medio ambiente, agua y suelo, por lo que son potenciales para dañar las vías respiratorias, provocar malestares gastrointestinales y alteraciones tanto en el hígado como en la sangre.

De acuerdo con el Convenio de Estocolmo sobre Contaminantes Orgánicos Persistentes,  ratificado por el gobierno mexicano, para 2028 deberán eliminarse totalmente estas sustancias tóxicas.

Sin embargo, Guillermo Román Moguel, coordinador nacional del proyecto, informó que “si hacemos aritmética diríamos que llevamos mil toneladas por año. Se necesitan de 2 mil 500 a 3 mil anuales para cumplir la meta”.

Ante ello, dijo que, conforme avance el tiempo, “las autoridades deben ejercer más presión para acelerar la eliminación total de los BPCs”.

Por su parte, Ernesto Pittaluga, director de materiales y residuos peligrosos de la Semarnat, señaló que como muestra de “la brecha estadística que tienen con el proyecto, en el inventario de la dependencia hay contabilizadas únicamente 16 mil 688 toneladas de BPCs”, que han reportado las empresas sin que sean verificadas.

El proyecto es financiado por el Fondo Mundial para el Medio Ambiente para que las empresas puedan manejar estas sustancias tóxicas de manera eficaz y a bajo costo, cumpliendo con la legislación nacional e internacional.     

Además, fue implementado en cuatro entidades federativas: Guanajuato, Nuevo León, Chiapas y el DF, además del municipio mexiquense de Cuautitlán Izcalli.

Como parte de las acciones que se incluyeron en el trabajo, más de mil 300 funcionarios y técnicos recibieron capacitación sobre los materiales y sus consecuencias en el medio ambiente.

Al menos 13 empresas ya están certificadas para dar mantenimiento a los transformadores, condensadores eléctricos y pinturas que dan origen a los BPCs.

En el foro también se reconoció a la empresa Delta Transformadores por calificarse como uno de los 13 proveedores más confiables, ambientalmente adecuados, a escala nacional.

La entrega del reconocimiento por parte del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo se hizo al ingeniero Óscar Sánchez, director general de la empresa ubicada en Monterrey, Nuevo León, y la Ciudad de México.