Nur Slim liga música de cámara, improvisación y canciones populares

Aunque las canciones fueron cuidadosamente escritas, también hay lugar para la improvisación, explica su autora.
El disco fue grabado en la Sala Hermilo Novelo del CCOY.
El disco fue grabado en la Sala Hermilo Novelo del CCOY. (Especial)

México

Para Nur Slim "el destino es un dios ciego", según la canción que abre su disco más reciente, Botánica del viento (Fonarte Latino, 2014). Pero no la cantante y compositora, que además tiene un gran sentido del oído. De formación jazzística, incursiona en la música de concierto y escribe canciones con el pensamiento en la música popular (en el mejor sentido del término).

Ganadora de la beca de jóvenes creadores del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes hace dos años, antes de Botánica del viento grabó Mis vuelos y Azul celofán, discos que, dice entrevista, "son como un testimonio de mi evolución. Grabamos Botánica del viento en vivo en la Sala Hermilo Novelo del Centro Cultural Ollin Yoliztli con el quinteto de alientos y la voz, pero como si fueran seis voces, no como si la voz fuera la única que tuviera algo que decir. Fue un equilibrio entre los seis."

Aunque las canciones fueron cuidadosamente escritas, también hay lugar para la improvisación, explica su autora. "Se trata de una improvisación medida. Yo quería que las piezas tuvieran el alma de canciones populares, que duran cuatro o cinco minutos, y no de piezas de jazz de diez minutos que, en ocasiones, resultan cansadas. Yo mido mucho los compases de improvisación: si en esos compases pudiste decir algo, lo dijiste. Si ese día no tenías nada que decir, ya pasó tu oportunidad, ya habrá otra ocasión."

Los músicos del ensamble provienen del terreno clásico, el jazz y la música folclórica, lo que le da una flexibilidad especial. En torno a la voz crean un tejido que, indica la cantante y compositora, "hace que seamos uno, pues el color de la voz se fue adaptando a ellos. Antes cantaba y tocaba la guitarra al mismo tiempo, lo que hacía que a veces me atropellara y casi siempre sacrificaba la voz a favor de la guitarra. Con los alientos aprendí a respirar, lo que hace que la música respire también."

La muerte de un ser cercano fue el germen de una serie de canciones inspiradas en las flores, pero como una metáfora del renacer, indica Nur Slim. "Flores, plantas y árboles tienen la maravilla de poder renacer. Las letras hablan de ese renacimiento: cómo puedes irte renovando, cómo un jardín desértico de repente puede volver a nacer..."

Botánica del viento se presentará el domingo 22 de febrero a las 18:00 horas en la Sala Ollin Yoliztli. Además del quinteto de alientos, participará una orquesta de cámara con alumnos de la Escuela de Música Vida y Movimiento, así como los Niños Cantores del Centro Cultural Ollin Yoliztli. Entrada libre.