Nuevas tecnologías contra el cáncer llegan al sector público

Los hospitales de la Sedena, Marina, Pemex, ISSSTE y el Instituto Nacional de Cancerología comenzaron a incorporar tecnologías como la crioablación y las microondas para combartir el cáncer.
La  técnica microondas consiste en introducir una sonda hasta el tumor donde se aplican las microondas que producen calor por arriba de los 60 grados centígrados.
La técnica microondas consiste en introducir una sonda hasta el tumor donde se aplican las microondas que producen calor por arriba de los 60 grados centígrados. (Cortesía)

Ciudad de México

Instituciones públicas de salud en México comenzaron a incorporar tecnologías como la crioablación y las microondas como tratamiento contra el cáncer, enfermedad que cada año afecta a 147 mil 985 mexicanos mayores de 15 años.

Los hospitales de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), Marina, Pemex, ISSSTE y el Instituto Nacional de Cancerología (INCan) han comenzado a integrar esas nuevas tecnologías.

Anabelén Ace, cirujana especialista en manejo de equipos médicos y servicios de salud de alta especialidad de la empresa Oncotechnologies, explicó que estas tecnologías de última generación son usadas en el tratamiento de tumores malignos de hígado, riñón y próstata.

Los nuevos tratamientos combaten cáncer en órganos en que sólo se usaban técnicas quirúrgicas con eficacia similar, pero con eventos adversos menores a los de la cirugía, dijo la especialista.

La crioablación consiste en la aplicación de frío con unas agujas que se introducen en el órgano afectado por un tumor y, una vez que la aguja llega al área afectada, se aplica un agente criogénico para crear una bola de hielo a -180 grados centígrados, que congela el tumor.

"La técnica también llamada criocirugía congela el tumor, lo descongela y lo vuelve a congelar con la finalidad de matar las células malignas", dijo José Gadú Campos Salcedo, cirujano médico militar con especialidad en urología.

Esta tecnología es eficaz para el cáncer de riñón donde hasta hace algunos años sólo se usaba la cirugía, pero el paciente perdía un área o el órgano totalmente. Con esta técnica, que se usa desde hace 20 años en Estados Unidos, se ha logrado preservar parte de la función del riñón y se tiene una recuperación del paciente en menos tiempo, lo que significa menos días de hospitalización, reducción de costos hospitalarios y la reinserción temprana a la vida cotidiana.

Para el cáncer de próstata, que es el más común en los hombres mexicanos, se logra tener menor afectación a esta glándula y se evita un evento adverso común en la cirugía, como es la disfunción eréctil.

"Al congelar una zona pequeña de la próstata, donde está localizado el tumor, el cirujano evita dañar los nervios que son los responsables de la erección, la cual es una consecuencia muy común en el tratamiento quirúrgico", dice el urólogo Campos Salcedo.

La otra técnica novedosa que llegó hace un año a México son las microondas, que consiste en introducir una sonda hasta el tumor donde se aplican las microondas que producen calor por arriba de los 60 grados centígrados. El calor que se genera por la fricción a través de la vibración de las moléculas de agua origina coagulación y necrosis tumoral, lo que destruye el cáncer, explicó Carlos Florez Zorrilla, responsable del programa de Trasplante Hepático del Centro Médico Nacional 20 de Noviembre del ISSSTE.

El tratamiento con microondas se utiliza cuando hay uno o varios tumores en el hígado; este procedimiento se puede usar en varios tumores al mismo tiempo y se realiza a través de un ultrasonido de especialidad médica, que evita abrir la pared abdominal; la recuperación del paciente es en dos días y se preserva la función del órgano.

La tecnología de microondas es más eficaz que la radiofrecuencia, que era el estándar en el tratamiento del cáncer de hígado y se usa desde hace cinco años en lugares como Estados Unidos y en Europa. En México se ha usado en el sector público como el ISSSTE, dice el especialista y la ventaja es que se cauteriza y forma una cicatriz al mismo tiempo, lo que evita las hemorragias tan comunes en las cirugías.

Ambas tecnologías son usadas en pacientes con cáncer localizado, donde todavía no hay presencia de metástasis y debe ser aplicada por cirujanos con especialidad en endoscopía y que tienen la certificación en el manejo de ablación del cáncer. Para mayor información sobre estas técnicas hay una línea telefónica sin costo las 24 horas que es el 01 800 080 2797.