Los clásicos no sirven para aprobar un examen, enseñan a vivir

En La utilidad de lo inútil, el escritor Nuccio Ordine reúne las opiniones de escritores y filósofos sobre la importancia de que en las universidades se mantenga el interés por las humanidades.
Nuccio Ordine, profesor de literatura italiana en la Universidad de Calabria, Italia, y catedrático en el centro de Estudios del Renacimiento Italiano de la Universidad de Harvard
Nuccio Ordine, profesor de literatura italiana en la Universidad de Calabria, Italia, y catedrático en el centro de Estudios del Renacimiento Italiano de la Universidad de Harvard

México

Vivimos un tiempo en que se busca el éxito por el éxito, la riqueza sin importar nada más, pero resulta indispensable recordar que los seres humanos no sólo viven de alimentar al cuerpo, sino también al espíritu, de ahí la importancia de revalorar “la utilidad de ciertos aspectos que se consideran inútiles en las sociedades contemporáneas, en especial los vinculados con las humanidades”, asegura el escritor italiano Nuccio Ordine.

“Para darnos cuenta qué tan útil es el dinero para nuestra sociedad, tan sólo hay que darse cuenta de cómo distribuyen los gobiernos el presupuesto: todo es importante con base en el dinero que generen, por eso lo primero que recortan siempre es lo relacionado con la cultura, la universidad, el arte…”

“El libro quiere mostrar que necesitamos ser más inútiles, concentrarnos en el arte y en la literatura, porque lo único que nos puede hacer más humanos es justamente esto: el arte y la educación, ejercicio gratuitos que no necesitan del dinero.”

El libro del que habla el profesor de literatura italiana en la Universidad de Calabria, Italia, y catedrático en el centro de Estudios del Renacimiento Italiano de la Universidad de Harvard, lleva por título La utilidad de lo inútil (El acantilado), en el cual ofrece un concentrado de las opiniones de escritores y filósofos acerca de la importancia de lograr que en las escuelas o en las universidades se mantenga el interés por las humanidades.

“Hay quien se refiere al hecho de que es más urgente saciar el hambre de los pueblos que comprar libros, pero esa oposición es falsa, no se puede oponer a la comida de la cultura, esa sólo es una idea del capitalismo rapaz y feroz: Montaigne decía que el hombre es cuerpo y espíritu, y hay que alimentar a los dos.

“La gente que plantea esa oposición tiene mala conciencia, prefiere que la gente permanezca ignorante siempre y cuando se haga lo que quieren. Maquiavelo decía que el mundo está dividido entre la gente que sabe y la que no sabe: la gente que sabe es la que tiene el poder, quienes no saben que hay que alimentar al corazón y al espíritu no tienen idea de sus palabras: hay una comida para el espíritu que es muy importante”, a decir de Nuccio Ordine.