Norma Lazo cuenta la parte oscura de los seres humanos

La escritora reúne relatos que ha realizado en los últimos 15 años, en los que se dedica  a mostrar el lado desagradable del hombre.
El desinterés hacia los otros, un signo de nuestro tiempo, dice.
El desinterés hacia los otros, un signo de nuestro tiempo, dice. (Mónica González)

México

En la bibliografía de Norma Lazo se pueden encontrar desde títulos de ensayo hasta novelas, pero el gusto por el cuento tiene su origen en su mismo interés por la escritura, más allá de las dificultades que halló para lograr la publicación de Medidas extremas (Ediciones Cal y Arena, 2015), volumen en el que reunió relatos surgidos desde hace más de 15 años.

“El cuento me gusta, me cuesta mucho trabajo, por lo que apenas es mi primer libro de cuentos, solo que quise escoger los que sabía que
eran los mejores. Creo que sí hay mercado para el cuento, aunque las editoriales son un poco sordas a los lectores. Yo, como escritora, soy un poco sorda a las editoriales, y decidí publicar un libro de cuentos”.

Al momento de compilar sus cuentos encontró un hilo conductor: tratar de pensar en lo desagradable de los seres humanos, por lo cual sus historias en general apuestan por reflejar esa parte oscura que cada uno tiene y que trata de ocultar. Incluso la escritora recuerda una frase de Sigmund Freud que sintetiza sus preocupaciones como creadora: “Si no quisiéramos ser tan buenos, seríamos mejores”.

“Me gusta enfrentarme con las cosas de las que es capaz un ser humano, que son asuntos muy terribles, si bien lo entiendo como la única manera de hallar una salida o darle una vuelta a lo que se supone es lo humano. Una vez que tengo esas historias me interesa escribirlas para subrayar que eso también es lo humano.

“Al momento de compilar los cuentos del libro me empiezo a dar cuenta de todos estos puntos de quiebre de los personajes, en los que uno se da cuenta de qué es capaz de hacer. La sociedad funciona hasta cierto punto, pero si hay desabasto de agua o de comida ya no somos tan polites”, explica Norma Lazo a MILENIO.

Misericordia

Los cuentos de Medidas extremas están habitados por personajes que enfrentan momentos determinantes, en los cuales tomarán decisiones que los colocarán en un punto sin retorno: un hombre espiritual convencido de que su misión en el mundo es terminar con los infieles, un par de amigos signados por la traición o una pareja tan compenetrada que está a punto de morir de asfixia.

“Como escritora no tengo misericordia en contar una historia como lo tengo que hacer. No me interesa ni ser políticamente correcta ni si gusta o no. Sí soy muy contundente en los finales. No me gusta usar la palabra misericordia porque está muy relacionada con lo religioso, pero sí hay quienes actúan con cierta empatía y responsabilidad hacia el otro”, explica.

Desde su perspectiva, lo que podría ser considerado como un signo de nuestro tiempo es el desinterés hacia los otros, reflejado en la idea de “primero soy yo”, incluso mostrado en refranes mexicanos que hacen evidente ese pensar: “De que se muera tu hermano a que se muera el mío, mejor tu hermano”.

“Lo podemos ver en los estudiantes desaparecidos: más allá de cualquier polémica, de que hay miles dispuestos a hacer algo por llamar la atención sobre lo que pasó y luchar por ellos, también hay una parte del país a la que se le ha olvidado, hay una clausura total por el otro. Estamos por nuestro placer, nuestra conveniencia y nuestro interés desde Los Pinos hasta el mercado de la Merced”, comenta Norma Lazo.