Napoleón, un enamorado que despertaba esperanza

El escritor y economista, mediante la combinación de la ficción y la Historia, da a conocer otras facetas poco conocidas de Bonaparte.
Eusebio Gómez publica su primera novela.
Eusebio Gómez publica su primera novela. (Especial)

México

De Napoleón Bonaparte se han escrito infinidad de páginas pero, según Eusebio Gómez, aún es un personaje desconocido o mal comprendido. De ahí su interés por propiciar un acercamiento a su vida a través de la novela histórica El espía de Napoleón (Ediciones B, 2015).

“Napoleón es una figura apasionante y creo que no se le conoce bien: es la figura histórica sobre la que más libros se publican al año y, sin embargo, la mayoría tenemos la opinión de que era un dictador, un hombre de guerra, muerte y destrucción. Pero una vez que empiezas a estudiarlo, más te das cuenta de que es una imagen muy distorsionada por sus enemigos políticos, por quienes a fin de cuentas ganaron la guerra”.

Bajo esa perspectiva, el escritor —miembro de la Sociedad Napoleónica Internacional— define al “verdadero Napoleón” como un hombre muy enamorado, quien expresaba sus sentimientos por las mujeres que amó de una manera muy intensa. Además, “era un hombre en el que la gente veía mucha esperanza. Él conocía muy bien la forma de pensar de los ciudadanos comunes y logró conectarse con ellos. Una vez que descubres a Napoleón, y como mexicano conoces la forma en que sus acciones están conectadas con la independencia de México, más te apasiona y te das cuenta de que su legado es enorme, que afectó no solo a Europa sino a América y en muchas otras partes”, asegura Gómez, analista financiero internacional radicado en Nueva York.

El espía de Napoleón empezó a tomar forma cuando el escritor descubrió documentos históricos en los que se advertía, desde el reino español, del envío de espías encubiertos a territorios novohispanos por parte de Napoleón, con el propósito de generar desorden. Es un documento real, del que incluso hay copias en distintos archivos nacionales, explica.

Allí se inspiró para construir el puente entre ficción y realidad en la novela, a lo que se suma su lectura de El conde de Montecristo, en la que, al inicio de la historia, al personaje principal lo meten a la cárcel acusado de ser un agente de Napoleón.

“A mí me llamó mucho la atención lo peligroso que podía ser que a una persona la asociaran con Napoleón. Me puse a estudiar su figura histórica y descubrí cosas muy importantes no solo relacionadas con Francia o con Europa, sino también con México, porque el nacimiento de nuestro país está relacionado con el personaje”, dice a MILENIO.

Así construye la historia de un personaje enviado como espía, pero que al llegar aquí se debate entre su lealtad a Napoleón y el amor que despierta en él una joven novohispana, con lo que termina por definirse la relación entre la ficción y la Historia con mayúscula, cuenta Gómez, economista que publica su primera novela.

Añade: “Una persona que estudia economía busca entender la forma en que una sociedad se organiza para mejorar sus condiciones de vida, en especial las económicas. La historia significa también el estudio de cómo las sociedades se organizan para tener sociedades más justas, con mejores condiciones de vida”.

Uno de los objetivos de Eusebio Gómez con El espía de Napoleón no solo fue contar una historia de amor, sino mostrar cómo acciones en apariencia cotidianas llegan a transformar la Historia con mayúscula. Por ello ha organizado entre sus lectores una rifa para viajar a París, para lo cual solo hay que entrar a la cuenta de Facebook de la novela y darle un “Me gusta”.