Educación musical como proyecto de vida

Visto como el idioma de las emociones, Ethan Eager, director de la Ojisut, explicó que la musica es apreciada por todos y todos son tocados por ella, pues acompaña la vida de las personas.
La formación académica de los músicos, una historia que debe empezar desde temprana edad.
La formación académica de los músicos, una historia que debe empezar desde temprana edad. (Ana Ponce)

Torreón, Coahuila

Desde hace 6 años, el impulso de algunos profesionales para propiciar la creación de centros de estudios musicales, ha dado como resultado la formación de jóvenes recién egresados de carreras técnicas.

No obstante y pese a que el esfuerzo es loable, ante la falta de una formación rigurosa, si un joven desea continuar su preparación musical con seriedad y pensando que será una inversión que dará frutos, tendrá que migrar de la Comarca Lagunera.

La Camerata de Coahuila arrancó actividades hace más de 20 años con la promesa de abrir de forma paralela una escuela profesional de música, cosa no ocurrió.

Fue hasta el año 2010 cuando surgieron escuelas técnicas y junto a ellas, la Orquesta Sinfónica Juvenil de Torreón (Osijut).

Visto como el idioma de las emociones, Ethan Eager, director de la Osijut, explicó que la música es apreciada por todos y todos son tocados por ella, pues acompaña la vida de las personas.

"Vas al mercado y hay música, entras al carro y pones tu música, ella nos acompaña. Es el idioma universal que todos entienden, pero no todos hablan".

"Al momento que se aprende a tocar un instrumento, conoces su idioma y te abre un panorama, un mundo completo que de otra forma no conocerías".

"La práctica de combinar lo abstracto con lo concreto a la hora de estudiar y tocar un instrumento musical, dicen que es bastante bueno hasta en otras áreas por el ejercicio mental que se realiza".

Acotó que el abanico de posibilidades que ofrece es amplio y abarca a la cultura, la educación y el propio aprecio, pudiendo elevar el nivel de disfrute de las personas.

"No soy experto en el tema, pero también se habla de que pensamos de forma abstracta y concreta, la música es de esas artes que liga a las dos porque es abstracta en sí misma".

"Las notas son abstractas, sin embargo el acto de tocar un instrumento, de mover un arco o presionar unas teclas es algo muy concreto".

Así la música se vuelve una opción de carrera, aunque no para todos. Y no se trata de una elección del maestro que evalúa los talentos individuales, sino de las posibilidades económicas y la propia voluntad y disciplina del alumno.

En el caso del ejercicio musical, también se aprecia que no por ser un buen músico se podrá ser un buen maestro.

Para llegar a un nivel óptimo interpretativo, los estudiantes y sus familias deben invertir muchos años de la vida, dinero y esfuerzo.

En tanto que los músicos dedicados a la docencia, sabiendo en carne propia la inversión que debieron realizar, justamente querrán recuperarla al cobrar sus servicios profesionales de forma particular.

Otro factor en contra de la decisión de estudiar música, será el costo de los instrumentos, porque uno barato servirá para empezar, más no para siempre.

De tratarse de un oboe, uno accesible podría costar 15 mil pesos, adquisición arriesgada pues se corre el riesgo de que el maestro lo desapruebe a pesar de ser nuevo.

La Orquesta Sinfónica Juvenil de Torreón cuenta con 65 jóvenes y niños, fue en el año 2010 que también comenzó a diseñar su camino musical bajo la dirección de Natalia Riazanova con el apoyo del ayuntamiento.

A seis años de fortalecerse como un espacio que da cabida a los intereses musicales de los muchachos, Ethan Eager dijo que hoy la ciudad cuenta además con coros y orquestas que han fortalecido la difusión de la música.

La Silvestre Revueltas abrió camino a la formación técnica

Gabriel Iván Robles Ortega, músico integrante de la Camerata de Coahuila y actual director de la Escuela Municipal de Música (Esmus) Silvestre Revueltas, refirió que han sido varios los esfuerzos por iniciar una escuela en forma, situación que se logró en el año 2010.

"Iniciamos primero nosotros en la Escuela Silvestre Revueltas, después apareció la Sinfónica Juvenil de Torreón, que también de cierta forma es como una orquesta/escuela y unos meses más tarde aparece el CEM (Centro de Estudios Musicales)".

"Nosotros en el municipio de Gómez Palacio, hemos estado trabajando sobre la oferta de un nivel técnico para los chicos que quieren estudiar música".

El problema en cuanto a la formación es simple y para empezar se refiere a que en Torreón y los municipios que conforman la zona metropolitana de la Comarca Lagunera no había escuelas.

Así, los interesados debían migrar para estudiar una carrera en Saltillo, Durango o Monterrey, en tanto que los más atrevidos se movilizaban a Guadalajara, Morelia, Xapala o el Distrito Federal.

"Muchas veces los chicos no tienen la forma de poder irse o sus papás de poder mantenerlos fuera, porque estamos hablando de un presupuesto muy fuerte y el problema es que para la música debes de estudiar muchos años", enfatizó el director de la Silvestre Revueltas.

"Es prácticamente imposible ya en las condiciones actuales en cuanto a música profesional en el centro del país, no podríamos ser competitivos en el aspecto interpretativo".

La carrera de música puede exigir en tiempo de 7 a 8 años. Gabriel Robles acotó que el gran problema que vive México es que no existe una preparatoria con especialización en música, como ocurre con algunas carreras técnicas.

"Tenemos preparatorias con especialidad en arquitectura, vamos, hasta en cocina, pero no tenemos una preparatoria válida en el área de artes".

"Por ello muchos jóvenes que terminaron su preparatoria normal, no tienen ningún conocimiento musical pero quieren ser músicos profesionales, necesitan cursar de nuevo una secundaria y una prepa especializadas para poder entrar a la licenciatura", destacó el director.

Bajo este argumento se invierten 2 años en un curso propedéutico, 3 años en un preparatorio y luego una licenciatura. De ahí que se escuche que si de música se trata, se debe empezar a temprana edad.

"No podemos llegar a ser profesionales empezando a estudiar la música de 0 a partir de los 18 años, cuando se termina la prepa".

En el caso de la Esmus Revueltas, se aceptaba a cualquier interesado pero se ha ido acortando el rango de edad para ingresar, siendo ahora de entre los 7 y 16 años.

"Nuestra apuesta es que los niños y jóvenes tengan la oportunidad de poder vivir de la música y no se tome como un hobbie el ir a aprender, porque de ese tipo de escuela ya hay muchas", acotó Gabriel Robles.

Hace 6 años la Esmus Revueltas inició con 30 alumnos y actualmente capacita a 140, incrementando el nivel musical de técnico, a básico y el infantil.

También se realiza un taller sabatino para los adultos que quieren aprender. A la fecha han egresado 10 alumnos, en tanto otros 16 decidieron migrar buscando la profesionalización en otras plazas nacionales, y una de ellas llegando incluso a Francia.