Música: Una fuerza vital

Su ausencia será notoria en la próxima edición del festival, que seguramente le será dedicada, pues el trompetista, fallecido a los 61 años el 9 de enero pasado como resultado de un padecimiento ...
Roy Campbell (1952-2014).
Roy Campbell (1952-2014). (Especial)

México

Presencia frecuente en el Vision Festival, encuentro anual en Nueva York para celebrar la vitalidad de la música libre, el trompetista Roy Campbell Jr. refulgía por su espíritu de camaradería. Se le veía sonriente, charlando en tono amigable con los músicos y con el público fiel que conoce el valor del arte sin fronteras.

Su ausencia será notoria en la próxima edición del festival, que seguramente le será dedicada, pues el trompetista, fallecido a los 61 años el 9 de enero pasado como resultado de un padecimiento cardiovascular, fue uno de sus principales impulsores. Se presentó muchas veces en Vision con sus grupos y con otros músicos, y era imposible pasarlo por alto, pues al contrario de algunos otros artistas que suben al escenario, tocan y se retiran, él permanecía prácticamente todas las noches. Como señalan sus amigos, el contrabajista William Parker y su esposa, la bailarina Patricia Parker, fundadores del festival: “Roy era vitalmente importante para nosotros y para otros con los que trabajaba. Como el líder espiritual Amma, te saludaba con un gran abrazo que era justo lo que necesitabas”.

Originario de Los Ángeles, California, Campbell se crió en el Bronx y tuvo la fortuna de asistir a los cursos que se impartían en el programa Jazzmobile, en el que, a bordo de un autobús que acudía a su barrio, recibió lecciones de los trompetistas Lee Morgan, Kenny Dorham y Howard McGhee, maestros de maestros. A los 20 ya lideraba su propia banda, Spectrum, y grabó su primer disco, New Kingdom. Además de ser una figura frecuente en los círculos del free jazz con sus bandas y proyectos como Other Dimensions in Music y Nu Band, fue impulsor de muchos músicos jóvenes y fundador del Festival de Nueva Música para Trompeta.

En su elegía, los Parker lo recuerdan como “una fuerza vital poderosa, un grito de trompeta en la naturaleza”. Sobre todo recuerdan su espíritu de colaboración: “Roy Campbell fue un guerrero y un héroe en nuestra comunidad musical de Nueva York. Cargaba su armamento (trompeta, bugle y flautas) a donde quiera que fuera e iba a dondequiera que se le necesitara. Apoyaba la música, apoyaba a sus hermanos y hermanas. Le preocupaba la generación siguiente, pero no quería que se olvidara a sus colegas. No quería que la historia de esta música, que había nacido de una lucha, fuera olvidada. Su música no nació en una universidad, sino que vino de la lucha que él padeció todos los días como hombre negro y como ser humano que trataba de elevarse y elevarse”.