El misterio de las mil máscaras

Con una colección que supera las 1,300 unidades y que ha sido reunida por 58 años, Óscar Galindo Villarreal expone en su museo las "caras" de luchadores famosos de la historia mexicana.
"Cada vez que estos luchadores venían a Torreón, me pedían que lo trajera a mi casa a ver a sus máscaras".
"Cada vez que estos luchadores venían a Torreón, me pedían que los trajera a mi casa a ver a sus máscaras". (Nancy Méndez Lozano)

Torreón, Coahuila

El torreonense Óscar Galindo Villarreal, posee una interesante colección de más de mil 300 máscaras originales de luchadores famosos, las que ha logrado recopilar durante 58 años de su vida.

Cada una tiene su historia de adquisición y todas han sido regaladas por estos personajes.

Todas son piezas ejemplares, algunas de ellas rasgadas y lastimadas en el acto de la lucha, de: El Santo, Blue Demon, Mil Máscaras, Rey Misterio, Dr. Wagner, L.A. Park, Huracán Ramírez, Blue Panther, Octagón, El Médico Asesino, Máscara Sagrada, Abismo Negro, Espectro, Psicosis, Payaso, entre muchos otras forman parte de la colección.

"Fue un domingo 14 de abril de 1957, tenía 6 años. Invitado por unos vecinos fui por primera vez a una función de Lucha Libre, el espectáculo fue Blue Demon y Joe Marín contra El Espectro de Ultratumba y el Verdugo".

"Se apagan las luces, las activan otra vez, en el centro del ring aparece un féretro, acto seguido sube una persona vestida en Frac, abre el ataúd y da de beber un elixir al muerto (El Espectro), que después vuelve a la vida para consumar una lucha contra los del otro bando".

"Eso para mí fue un espectáculo sensacional, tanto que ese día no pude dormir de lo que sentía. Desde ahí me atrajo el misterio de las máscaras y todo lo que lo rodeaba".

"Posteriormente, yo me juntaba con unos niños: Jesús, El Pato Castañeda y su hermano Chava. Sus papás tenían una casa de huéspedes por la calle Falcón frente a la Casa del Obrero".

"Al ir a jugar con ellos a su casa, me enteré que ahí se hospedaban los luchadores que venían de fuera y en ese lugar fue donde conocí a la mayoría de los luchadores que llegaban a Torreón en ese tiempo".

Todos ellos lavaban sus máscaras y mallas en el patio de la casa y así pude identificar quiénes eran, momento en que aprovechaba para platicar con ellos y así hacerme su amigo".

"Blue Demon, ante mi insistencia fue el primer amigo y primera máscara de la colección. Y de esa forma conocí a El Santo y El Médico Asesino".

"Fue hasta 1959 cuando El Santo me regaló su máscara. Él venía cada año a la Plaza de Toros y cada vez me decía que a la próxima me la daba".

"La tercera ocasión en que yo se la iba a pedir, me llevé las máscaras de Blue Demon y El Médico Asesino y él mismo se sorprendió de que las tuviera".

"Me dijo que esas máscaras eran de las más difíciles de conseguir, siendo así que me regaló la suya, además a respuesta del gorro que ponía".

"Cada vez que estos luchadores venían a Torreón, me pedían que los trajera a mi casa a ver a sus máscaras".

"Siempre les daba mucho gusto el hecho de que yo las tuviera bien conservadas y dentro de una vitrina. Lamentablemente muchos de ellos ya han muerto, pero continuó la amistad con sus hijos".

"Entre las máscaras más antiguas de la colección se encuentra la del Murciélago Enmascarado, que data de los primeros años de la década de los treintas, perteneciente a quien se conoce como El Murciélago Velasco, una de las grandes figuras de la Lucha Mexicana".

"Si las comprara, seguramente tendría más de cinco mil, pero el valor que tienen para mí, radica en que cada una de ellas es un regalo en señal de amistad y aprecio".

"Todas son mis favoritas. Cada una de ellas le ha sido regalada con gran cariño. Ignoro hasta dónde llegaré con esto, no tengo definido un límite, son regalos de luchadores y mientras ellos me sigan obsequiando la colección crecerá".

Cabe destacar que este museo de Mascaras Famosas está ubicado en la calle Leona Vicario, número 130 norte, en la colonia Centro de Torreón, en donde además todos los interesados podrán adquirir réplicas de las originales.

"La lucha libre en Torreón necesita más fuentes de trabajo. La gran mayoría de la afición que acude a la lucha libre, pertenece a la clase trabajadora, la cual no tiene acceso a sueldos atractivos".

"Es importante que las autoridades apoyen para que se siga promoviendo este deporte y regresa a ser el espectáculo que antes era", finalizó Galindo Villarreal.