El gótico muestra su rostro en San Carlos

Para exhibir las 14 piezas medievales de su colección, el museo adecuó su Sala Gótica con tecnología de punta en conservación y ambientación.

México

La única colección en México de arte medieval se encuentra en el Museo Nacional de San Carlos (MNSC), que ahora se exhibe en todo su esplendor en la Sala Gótica. Carmen Gaitán, directora del recinto, asegura que “no existe una colección de arte gótico con la calidad, la factura y la representatividad de esta”. En un recorrido por la muestra El nuevo rostro del gótico, indicó que estas piezas cobran relevancia porque en México no se vivió el momento pictórico del Medievo.

“Nosotros somos barrocos, periodo que se difundió en México con la Conquista y con la llegada de los españoles. Por eso la importancia de esta colección gótica que se resguarda en el MNSC”, comentó.

Gaitán explicó que las 14 piezas de la colección de arte medieval, que van del siglo XIV al XVII, se exhiben dignamente en nichos creados especialmente con microclimas que garantizan su preservación.
 “Para adecuar la sala con la tecnología de punta, tuvimos que cerrarla, sacamos las obras de las cajas donde se encontraban guardadas y procedimos a construir esta galería, la cual fue diseñada con el equipo de museografía del museo y la supervisión del Centro Nacional de Conservación y Registro Artístico Mueble”.

Atmósfera mística

Para exhibir la majestuosidad del arte medieval se diseñó una instalación especial con vitrinas con microclimas. “El patronato del museo me puso en contacto con Construlita, empresa que nos regaló el proyecto interno de iluminación y seguridad; se ideó un sistema con luces frías que protege a las piezas e impide cualquier corto circuito”. Este sistema, además de garantizar la preservación y cuidado de la colección, permitió a los museógrafos recrear una atmósfera mística, subrayó Gaitán.

La intención es que el público, al entrar a la sala, sienta como si estuviera en una iglesia de la Edad Media, sin que el ambiente sea totalmente sombrío.
 “Queríamos que la iluminación fuera dramática para que las obras hablen por sí mismas, que muestren su factura y las influencias que hicieron que el arte medieval fuera posible”, añadió Gaitán.

Así el público podrá comprender el Medievo, conocer cada uno de los atributos de los santos, de la vida de Cristo, de los sacrificios y de todos los personajes que acompañan a esta narrativa religiosa, ya que en esa época todavía no se exalta la figura del hombre, ya que todo era religión pura.
 El arte gótico, detalló, tenía como fin la evangelización, ya que adaptaba los escritos bíblicos y la vida de Jesús a las cánones estéticos del momento.

Las 14 piezas españolas, francesas e italianas que presenta el MNSC, fueron elaboradas con el propósito de contar una historia al feligrés, a quien se le quería acercar y atraer a la religiosidad y al reconocimiento de la vida de los apóstoles, identificados como los continuadores de la palabra de Dios.

“El papel de esta obras era el de transmitir una serie de decálogos y valores a través del arte, las cuales llegaron a México gracias a que coleccionistas anduvieron por el mundo comprando estas maravillas”, agregó la directora del MNSC.

Joyas de la Edad Media

Al centro de la sala gótica del museo está La Navidad, cuadro realizado en Creta por Emmanuel Tzane (1610-1690). Lo singular es que en la parte de atrás tiene plasmada una cruz en color rojo.

“Renato González Mello, del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM, dice que seguramente los inquisidores vieron esta obra y que el ‘veedor de oficio’ de pintura la aprobó y la avaló con una cruz”.

En la pared principal de la sala El nuevo rostro del gótico se exhibe el Retablo de la Inquisición, pintado en 1465 por Pere Espallargues (Cataluña, 1425-1495). Se trata de un temple y óleo sobre tela, que perteneció a la colección Nicolás González Jáuregui, y que formaba parte de la Capilla Gótica del Instituto Cultural Helénico. Por problemas financieros, este acervo le fue requisitado al empresario y pasó a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, la cual lo donó al INBA en 1973, detalló la directora del MNSC.

Asimismo, en esta sala se muestra la pintura de Pedro de Berruguete La adoración de los magos, pieza clave que representa la transición entre el Medievo y el Renacimiento.