El museo que no abre los domingos

El museo municipal General Jesús González Herrera de Matamoros, que se mantiene en una condición generalizada de precariedad y labora de lunes a viernes con horario de oficina.

Matamoros, Coahuila

Reubicado al inicio del año, el museo municipal General Jesús González Herrera se mantiene en una condición generalizada de precariedad donde incluso el uso y costumbre de mantener abierto el recinto los fines de semana para permitir a las familias el disfrute de su acervo, no aplica pues se labora de lunes a viernes con horario de oficina.

Ubicado en la calle Fierro entre las avenidas Carranza e Hidalgo, su fachada es como la de cualquier domicilio adyacente.

El museo municipal evidentemente sufre demasiadas carencias, omisiones y hasta abandono. Pero su personal indica que se realiza un esfuerzo por mantenerlo en pie. Y es verdad. Mario Aguirre es un hombre que intenta darle orden al caos.

Y aunque se colocó una enorme manta plastificada para anunciar su presencia, se instaló detrás de la barandilla de una terraza porque el viento la hacía volar, lo que impide que el anuncio se visibilice.

Al entrar lo primero que se observa es una muestra de fotografías antiguas en una condición lamentable, colocadas sobre unos caballetes de madera.

La colección del museo municipal se instaló pues en las distintas piezas de una casa habitación. Así en la cocina se ubicó el “área de antigüedades” que considera objetos de uso común como molcajetes, pocillos, vasijas y cerámicas, un destilador, metates, chuzos y hasta una carretilla.

De carácter amable, Mario Aguirre, auxiliar del museo, disculpa la ausencia de la directora, Susana Reza, quien se movilizó a la ciudad de Torreón para acudir a una reunión con titulares de museos regionales.

Al entrar a la cocina, sección de área de antigüedades, el joven apunta cuando observa que se comienza a hacer imágenes fotográficas: “Deja saco mi moto” y acto seguido mueve al patio una bicicleta.

Una sala compone la muestra “Época del recuerdo” donde continua la exhibición de fotografías, teléfonos viejos, planchas de carbón, radios, un mimeógrafo y varias máquinas de escribir donde se coló también una calculadora de escritorio. En la colección también se instaló una caja fuerte de 1920.

Otra estancia se considera “La Sala de Arte”, donde se observan diversas artesanías, manualidades, así como pinturas y dibujos de las autorías del profesor Martín Vélez, José Luis Rodríguez Vega y Nicandro Rodríguez.

En un rinconcito se situaron copias de dibujos de Manuel Muñoz Olivares, pintor fallecido en el año 2011. Como homenaje la Casa de la Cultura en esta ciudad lleva su nombre.

En un pasillo se instaló una colección de monedas, la más antigua es un centavo de 1903. Al dar unos pasos se llega a “La sala de reinas y alcaldes matamorenses”, donde también, en unos caballetes se colocaron hojas sueltas de diarios.

Ubicado en la calle Fierro entre las avenidas Carranza e Hidalgo, su fachada es como la de cualquier domicilio adyacente.

El museo municipal evidentemente sufre demasiadas carencias, omisiones y hasta abandono. Pero su personal indica que se realiza un esfuerzo por mantenerlo en pie. Y es verdad. Mario Aguirre es un hombre que intenta darle orden al caos de las salas.

Además sin un presupuesto y un esquema organizativo que permita que el recinto sea funcional y disfrutable, los trabajadores le apuestan a la limpieza que se nota en el lugar.

Con horarios de 8 de la mañana a 6 de la tarde, el museo General Jesús González Herrera se encuentra abierto de lunes a viernes. Y se espera que en Semana Santa no cierre sus puertas.