Museo de Lima exhibe violencia de América Latina en la década de los 80

Perder la forma humana es una exposición que muestra los efectos de la violencia y las experiencias radicales de libertar y transformación que impugnaron el orden represivo en América Latina. 

Lima

La tensión entre el arte, la política y la cultura subterránea se refleja en más de 600 obras y documentos que se presentan a partir de hoy en la muestra "Perder la forma humana. Una imagen sísmica de los años ochenta en América Latina", en el Museo de Arte de Lima.

Esta exhibición, organizada por el Museo Nacional de Arte Reina Sofía de Madrid, está compuesta por prácticas inéditas que ocurrieron en Argentina, Chile, Perú, México, Colombia, Brasil, Uruguay, Paraguay y Cuba durante épocas de dictadura y que tienen al cuerpo humano como protagonista de la violencia.

La jefa de colecciones del Museo Reina Sofía, Rosario Peiró, dijo a Efe que para la exposición se hizo un extenso trabajo de recuperación de material que permanecía escondido.

"Se vive episodios de violencia extrema en diversos países y una parte de ese trabajo responde a esa violencia. En otras partes de la exposición se responde a la sociedad mediante prácticas 'underground', liberadoras o revolucionarias desde el punto de vista sexual y de cuerpo", declaró Peiró.

Las fotografías, videos, material gráfico y sonoro, instalaciones y dibujos de "Perder la forma humana" abarcan un periodo que va desde 1973, cuando Augusto Pinochet dio un golpe de Estado en Chile, hasta 1994, el año de las protestas de los zapatistas en México.

Como parte de la exposición se presenta el manifiesto "Hablo por mi diferencia", del artista chileno Pedro Lemebel, que utiliza su cuerpo travestido para cuestionar el discurso de la izquierda tradicional desde un punto de vista sexual.

"Esta es una exposición que hemos hecho en Madrid con un grupo de colaboradores latinoamericanos y teníamos mucho interés en que se pueda ver en Latinoamérica", dijo Peiró.

En este proyecto, que se expuso en 2012 en Madrid, participaron cerca de 30 investigadores y agrupaciones de derechos humanos, como Madres de la Plaza de Mayo, así como artistas de diversos países como León Ferrari, Néstor Perlongher, Ney Matogrosso y Juan Dávila, entre otros.

La muestra permanecerá hasta el próximo 23 de febrero en Lima y después se trasladará a Buenos Aires.