Murió el saxofonista Tommy Rodríguez, pionero del jazz

“Cuando toco lo hago con una entrega total, olvidándome de todo”, dijo el jazzista en una entrevista 
 El músico decía que su estilo tenía el influjo de Lester Young y Stan Getz.
El músico decía que su estilo tenía el influjo de Lester Young y Stan Getz. (Foto: Cortesía Familia Rodríguez)

Ciudad de México

La noticia en su página de Facebook informa que, la madrugada del 3 de agosto, “nuestro querido padre, Tommy Rodríguez, se despidió de este escenario terrenal y trascendió a un foro más elevado. Su nombre, su figura, su calidad humana, pero sobre todo su música vivirá desde hoy por siempre con nosotros por ser parte de la historia de la música de México yfigura emblemática del jazz”.

Tenía 85 años. Recuerdo al saxofonista originario de Tuxpan, Veracruz siempre sonriente, vestido impecablemente, dispuesto a la conversación afable y respetuosa. Fue uno de los pioneros del jazz en México y uno de sus mejores representantes, pero nunca se advertía en él un indicio de displicencia, sino una actitud de modestia permanente.  

Compartió sesiones de grabación y conciertos fundamentales de la historia del jazz mexicano en los años cincuenta y sesenta con Chilo Morán, Juan García Esquivel, Tino Contreras, Mario Patrón, Cuco Valtierra, Luis Alcaraz y Chico O’Farrill. También se subió al escenario con gigantes del jazz que visitaron nuestro país, como Louis Armstrong, Stan Getz y Gene Krupa.

"Para mí el jazz es un desahogo interior muy fuerte. Cuando toco una melodía siento que entrego todo mi cuerpo"


En una entrevista conjunta con el trompetista Luis Gasca —radicado en Estados Unidos—, ambos comentaban cómo se conocieron a fines de los cincuenta y establecieron una amistad duradera. Al hablar sobre Acapulco en esos años, decían que se podía tocar en lugares como El Aku Tiki, El Cocotal, El Rebozo y El Tangaroa. “Ambos estábamos con Tino Contreras y siempre tocábamos ‘El hombre del brazo de oro’, tema que era su hit –dijo Rodríguez en esa ocasión–”. “Con eso se llevaba dos güeras”, comentó el trompetista con una carcajada, a lo que el saxofonista agregó: “Él decía: ‘tal tema’ y nosotros, como soldaditos, lo tocábamos, pero nunca podía faltar ‘El hombre del brazo de oro’”.

En aquella ocasión, Tommy explicó que se formó escuchando a los mejores músicos de Estados Unidos. “Mi estilo tiene el influjo de Lester Young y después de Stan Getz. Pero no sólo escuchábamos el instrumento que tocábamos, sino toda la gama. Sabíamos que alguien estaba en el primer lugar en los discos y lo seguíamos. Roberto Morales nos vendía todos los discos. Esa fue nuestra escuela”.

Todavía resuenan las palabras que me dijo cuando le pregunté que era el jazz para él. “Para mí el jazz es un desahogo interior muy fuerte. Cuando toco una melodía siento que entrego todo mi cuerpo, todo mi cerebro. Es una gran pasión que siento en todo el cuerpo, empezando por los pies hasta llegar al cerebro, el corazón, el estómago... Cuando toco lo hago con una entrega total, olvidándome de todo; hago de cuenta que me salgo del mundo”.


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