Murió Gloria Contreras, alma de la danza universitaria

La noche del miércoles, a los 81 años y debido a un paro respiratorio, falleció la bailarina.
El rector de la UNAM encabezó el goya dedicado a la coreógrafa, anoche en la sala Miguel Covarrubias.
El rector de la UNAM encabezó el goya dedicado a la coreógrafa, anoche en la sala Miguel Covarrubias. (Jorge González)

México

No hay mejor imagen que describa a Gloria Contreras que la de aquella mujer que pidió permiso a los maestros de cada uno de los salones de la Facultad de Arquitectura para defender de viva voz su proyecto: el Taller Coreográfico de la UNAM (Tcunam), que tras su debut en el auditorio Carlos Lazo había sido rechazado por algunos jóvenes:

"Decía que la historia del ballet era una sobre imposiciones. El libreto iba primero: un héroe, una princesa, y de la música solo se buscaba aderezo sin complicaciones para bailar su amor perfecto. Por eso Bach, Mozart, Beethoven, Schubert, Mahler y Wagner murieron sin danza. '¡A ellos nadie les puede imponer un amor bobo!, y yo, Gloria Contreras voy a ellos y me someto a sus partituras; me hundo con ellos y desde ahí bailo, desde la divinidad de Bach, desde la hombría de Beethoven, desde el delirio de Schumann", rememoró la bailarina en una entrevista con Hugo Roca Joglar publicada en Laberinto de MILENIO (14/03/15).

Esta mujer de carácter, que siempre se declaró contra los cuentos de hadas, que gozó de amistades entrañables y amores profundos, murió de un paro respiratorio la noche del miércoles, en una recámara de la esquina izquierda de la planta alta de una casa en el Pedregal de San Ángel, que parece sumida en un bosque, donde su asistente Vicky, casi una nana, quedará a la espera eterna de ayudarla a empezar el día.

Trayectoria distinguida

María del Carmen Gloria Contreras y Roeniger nació en 1934 en la Ciudad de México; a los 21 años de edad se integró al Royal Winnipeg Ballet en Canadá, y en 1957 viajó a Nueva York, donde participó en la compañía Nelsy Dambré.

Recibió clases de figuras internacionales como Pierre Vladimiroff, Felia Doubrovska, Anatole Oboukhoff, Muriel Stuart, Carola Trier y George Balanchine —este último uno de sus más queridos maestros, a quien acompañó durante los últimos momentos de su vida.

Su primera gran obra, El mercado, fue montada en 1955 en The Royal Winnipeg Ballet de Canadá, para la que trabajó con un grupo de músicos, cantantes y bailarines con el nombre de México Lindo. Siete años más tarde fundó su propia compañía, The Gloria Contreras Dance Company, que se nutría de los alumnos de la Escuela de Ballet Americano.

Al volver a México, en 1970 creó el Taller Coreográfico de la UNAM, en el que fue directora y bailarina los primeros 18 años. Apenas en septiembre pasado el taller celebró sus 45 años de existencia, durante los cuales ha realizado más de tres mil presentaciones a las que han asistido más de dos millones de espectadores, con temporadas en sus dos espacios sede: el teatro Carlos Lazo y la sala Miguel Covarrubias.

Durante los últimos 18 meses la directora del Tcunam, dejó de asistir al taller, que funcionaba sin ella, señaló María Teresa Uriarte, coordinadora de Difusión Cultural de la UNAM.

Contreras recibió aproximadamente 40 distinciones, entre las que sobresalen los premios Nacional de Ciencias y Artes y Universidad Nacional, así como la medalla Mi vida en el teatro, de la Unesco, y la Copa de Plata a la excelencia artística, otorgada por la Ópera Popular de Estados Unidos, entre otras. También fue creadora emérita del Sistema Nacional de Creadores de Arte desde 1999 y miembro de número de la Academia de Artes desde 2003.

Continuidad

Uno de los asuntos que más preocupaban a Contreras era el futuro del Tcunam: "¿Qué le pasará a tu taller cuando mueras?", le preguntó el reportero del suplemento Laberinto; respondió: "Los políticos que controlan los asuntos culturales solo están esperando mi muerte para quedárselo... Es casi seguro que el taller muere junto conmigo".

Uriarte explicó a MILENIO: "Sin duda hay figuras señeras en la danza en México, como Guillermina Bravo, Amalia Hernández y Gloria Contreras. Su pérdida, desde luego, ha sido una falta enorme para la Universidad en particular".

Anoche, el flamante rector de la UNAM, Enrique Graue Wiechers, y la coordinadora de Difusión Cultural, así como compañeros, alumnos y colegas, ofrecieron a Contreras un homenaje de cuerpo presente en la Sala Miguel Covarrubias.

El rector manifestó que la muerte de Gloria Contreras era una gran pérdida para la UNAM pero sobre todo para México. Antes se le habían dedicado un minuto de aplausos y un sonoro goya.

En el mismo acto, el hijo de la coreógrafa, Gregorio Luke, pidió que el Tcunam debería ser el primer proyecto cultural al que se le diera continuidad en el país, a partir de las líneas que su madre diseñó para practicar y difundir la danza.

A través de sus respectivas cuentas de Twitter, el presidente del Conaculta, Rafael Tovar y de Teresa, y la titular del INBA, María Cristina García Cepeda, lamentaron el fallecimiento de la bailarina.

El sepelio de la coreógrafa se realizará hoy al mediodía en el panteón Jardines del Recuerdo, en Tlalnepantla, Estado de México.