Muestran estragos de la cultura en el cuerpo

Llega El hombre al desnudo, dimensiones de la masculinidad a partir de1800, con obras de artistas como Teresa Margolles y Martha Pacheco.
Montaje del cuadro "Soñando con la venida", del pintor Javier de la Garza (2006)
Montaje del cuadro "Soñando con la venida", del pintor Javier de la Garza (2006) (Gerardo Esparza)

Guadalajara

Dice la Biblia que al principio existía el verbo a lado de Dios y el verbo era Dios, pero verbo se hizo carne y a partir de ese entonces sería toda piel y todo cuerpo. Y eso se ve apenas uno entra al Museo de las Artes de la Universidad de Guadalajara (MUSA) con la llegada de la exposición El hombre al desnudo, dimensiones de la masculinidad a partir de 1800.

Exhibida en el Museo Nacional de las Artes (MUNAL), en la Ciudad de México, durante tres meses, en la muestra se reúnen doscientos años donde el hombre es el pretexto para generar un discurso sobre el arte y la desnudez; desde las formas clásicas que son notorias cuando se entra al MUSA pues un gladiador romano es la prueba muda de que la piedra trasmite sensaciones de erotismo: realizado por José María Labastida en 1849, el gladiador apenas es un atisbo de las capacidades expresivas que se logran con el cuerpo como tema.

Hay piezas que saltan a la vista no por lo que muestran sino por lo que ocultan, como es el caso de “San Sebastián” de Ángel Zarraga, donde el
soldado del ejército romano, el guardia imperial, se muestra con el corazón sangrante por una flecha, con una mujer hincada a sus pies. No hay una insinuación evidente, los rostros permanecen inmutables, pero la sensualidad del cuerpo herido salta apenas uno presta atención a las formas. Con la forma clásica del Cristo crucificado, aquí lo sagrado y lo profano pierden los límites marcados y se adentra en una bruma que
deja a los sentidos el goce de la obra. Pintado en 1912 el cuadro se mostró por primera vez en el Salón de Otoño en París en ese mismo año, y el cuadro colocó al pintor como uno de los más reconocidos de su tiempo en la plástica europea.

Son 84 piezas provenientes de 41 colecciones privadas (nacionales e internacionales, públicas y privadas) que se dividen en seis núcleos  temáticos: El Ideal Clásico, donde el canon de perfección del ser humano buscaba elevar la calidad moral, tal como el gladiador de José María Labastida; El Desnudo Heróico, con piezas como “El Corredor” de Renèe Sintenis, que se centra en las formas como estandarte de identidad
nacional; Nuda Veritas, que con obras de estética realista deja en claro que el arte también recoge la degradación del cuerpo, tal como lo hace la pieza “Dermis: a Cadáver Impress”; de Teresa Margolles; Al Natural, que pone énfasis en la comunión del cuerpo y la naturaleza; En El Dolor, que reflexiona sobre las relaciones de poder entre el hombre y la mujer, y donde resalta la pieza de Ángel Zarraga; y El Objeto del Deseo, que retoma la carga erótica de siglo XX y que abreva de la instalación para mostrar la potencia sexual de lo que se insinúa.

De acuerdo con Maribel Arteaga, directora del Museo de las Artes, la llegada de la exposición se dio “porque el MUNAL sabía que estábamos
rehabilitando el edificio, que estábamos logrando todos los estándares y que todas nuestras 14 salas estén adecuadas para el espacio. Presenté el proyecto a Cultura UdeG, el cual fue aprobado más de un mes después y así se dio.”

Porque el cuerpo se fue ocultando conforme el tiempo y la concepción de lo correcto cambiaron, pues pasamos del desnudo clásico que recrea
Tony Cragg en la pieza “Culture Myth-Greece”, al sutil erotismo de Francesco Coghetti con “Episodio del diluvio universal” donde la muerte es sinónimo de éxtasis, a la desfachatez del indio sexualizado de Javier de la Garza, con la pieza “Soñando con la venida”.

La muestra pone en evidencia que el erotismo depende más de la mirada que del objeto y que la carne retoma la divinidad apenas el arte se apodera de ella.

Doscientos años de arte
Con piezas que datan desde el año de 1823, “Desnudo Masculino”, del maestro Manuel Ignacio Vázquez, hasta el 2013, “Goleen cowboy” fotografía de Félix Curto, la muestra se inaugura oficialmente hoy, pero quedará abierta al público hasta mañana. En la apertura estarán presentes el curador de la muestra y director del MUNAL, el Doctor Agustín Arteaga; el rector de la Universidad de Guadajara, Tonatiuh Bravo Padilla; el secretario de Cultura de Guadalajara; Ricardo Duarte; y artistas como Teresa Margolles y Martha Pacheco. 

“Se reúnen piezas desde 1800, tenemos un diálogo de dos siglos en diferentes soportes, hay pintura, hay escultura, hay dibujo, hay instalación, hay algunas piezas que no participaron en el MUNAL y acá se sustituyen por otras piezas que más o menos tenga el mismo discurso, la misma técnica, así se ha hecho en todas las otras exposiciones; es decir, la exposición de Viena no es la misma que la de París, ni la de México que la de Guadalajara”, aseguró Laura Ayala Castellanos, coordinadora de Servicios Educativos del mismo museo y coordinadora del montaje.