Muestran descubrimientos prehispánicos de Tula

Hay en exposición 30 piezas de los periodos Tolteca Antiguo y Reciente, como esculturas, vasijas y artefactos de obsidiana y concha descubiertas por el INAH en la zona arqueológica.
Columna antropomorfa, una de las interesantes piezas de la muestra.
Columna antropomorfa, una de las interesantes piezas de la muestra. (Cortesía)

Pachuca

Un pequeño atlante tolteca-maya que hace mil años servía como columna para sostener altares, forma parte de las piezas que integran la exposición temporal Una mirada al pasado tolteca, que se exhibe en el Museo Fray Bernardino de Sahagún del Ex Convento de San Francisco, en Tepeapulco, Hidalgo.

La muestra está integrada por 30 piezas prehispánicas pertenecientes a los periodos Tolteca Antiguo (650-900 d.C.) y Tolteca Reciente (900-1200 d.C.), como esculturas, vasijas y artefactos de obsidiana y concha; objetos descubiertos en los trabajos de investigación que el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) ha realizado en la Zona Arqueológica de Tula.

Sobresale un pequeño atlante tolteca-maya que servía para sostener un altar de losas de piedra en forma de mesa, que data de 900 -1200 d.C. Estas piezas abundan en la Zona Arqueológica de Chichen Itzá, en Yucatán. Son parecidas a los llamados atlantes que se encuentran en la cúspide de la Pirámide B de Tula, pero tenían funciones y tamaños distintos.

Los de dimensiones menores tienen las manos hacía arriba con una superficie plana con la cual sostenían las losas de piedra de los altares, a diferencia de los llamados atlantes de Tula o cariátides, que sostenían con la cabeza los techos de los templos. En la exposición se presenta un gráfico para explicar la función de esta columna antropomorfa que mide poco más de un metro.

“Con los toltecas se produjo un cambio notable en la arquitectura prehispánica. De las edificaciones de masas, de grandes volúmenes de materiales constructivos y con poco aprovechamiento del espacio, como en Teotihuacan y Tikal, se pasó a construcciones en las que se emplea la columna, permitiendo techar espacios mayores, un estilo arquitectónico más práctico, más a lo occidental”, explicó el arqueólogo Carlos Hernández Reyes, curador de la exposición.

También se muestra un guerrero coyote plasmado en un vaso tolteca, cuya antigüedad se estima entre 650 y 900 d. C., elaborado con cerámica plumbate, plomiza o de reflejos metálicos.

“Este tipo de recipientes se elaboraban entre las costas de lo que hoy son los territorios de Chiapas y Guatemala, era de uso exclusivo de dignatarios toltecas para beber el chocolate, que también era traído de aquella región del Soconusco”.

Otra de las piezas centrales es una lápida del periodo Tolteca Reciente (900-1200), con numerales que representan a dos personajes frente a frente, el de la izquierda lleva un cetro con flores y el derecha los numerales 2 conejo y 2 águila. “Lo curioso es que tienen una especie de máscaras bucales que recuerdan las figuras mayas del dios Chaac”, señaló el investigador del Centro INAH Hidalgo.

La exposición ofrece un recorrido por los elementos que componían a la sociedad tolteca, como la religión, arquitectura, pintura, escultura, economía y comercio.

Los orígenes

El pueblo tolteca era multiétnico, compuesto por toltecas-nonoalcas, toltecas-chichimecas y tolteca-otomíes. En la muestra se exhiben imágenes de sus principales dioses: Quetzalcóatl, Tezcatlipoca y Huehuetéotl.

De igual manera se detalla cómo llegaron a controlar zonas del Altiplano Central de México, del Bajío, de la Costa del Golfo, del Pacífico, y de los territorios que hoy ocupan los estados de San Luis Potosí, Zacatecas y Yucatán. Y explica cómo la tolteca se mezcló en el sur con la cultura maya.

Esta sociedad militarista surgió a la caída de Teotihuacan, y se desarrolló del año 650 al 1200 d.C. Su economía se basaba en la agricultura intensiva, explotación de yacimientos de obsidiana, artesanías, comercio y tributos de los territorios conquistados.

Como parte de la muestra, el 10 de enero se dictará la ponencia Huapalcalco y los orígenes de la cultura tolteca: una hipótesis de trabajo, a cargo del arqueólogo Carlos Hernández Reyes.

La exposición permanecerá abierta hasta el 19 de enero, en el Museo Fray Bernardino de Sahagún del Ex Convento de San Francisco (Plaza de la Constitución s/n, Tepeapulco, Hidalgo), de miércoles a domingo de 9:00 a 17:00 horas. La entrada es gratuita.