Muerte de Tibol recoge impresiones locales

El director del museo Soumaya informó que la escritora y cronista del arte contemporáneo mexicano será cremada, aún no anuncian protocolos oficiales.

Guadalajara

rompió con la crítica epidérmica que se venía haciendo. La crítica de arte, dentro de la historia moderna de México, que se alejó de los sustantivos y adjetivos para ser la primera que ha hecho una crítica de acuerdo a la filosofía y a la razón”, reflexiona Arturo Camacho Becerra, doctor en historia del arte y testigo del paso de Raquel Tibol por el arte jalisciense, al cual se mantuvo atenta.

En su reciente partida, Raquel Rabinovich, mejor conocida como Raquel Tibol, ha despertado numerosos comentarios en las redes sociales y medios virtuales aunque aún no se han hecho anuncios oficiales en cuanto a homenajes póstumos. Al respecto, el secretario de Cultura del Distrito Federal, Eduardo
Vázquez Martín, lamentó la pérdida y expresó “el cielo del muralismo arde de nuevo”.

Por su parte, el curador del Instituto Cultural Cabañas, Carlos Ashida, interpreta la figura de Tibol como “una voz indispensable, una coherencia entre lo que se piensa y lo que se dice, una excelente pluma”. Se recuerda joven en las primeras veces que la vio y rememora: “me intimidaba un poco y me halagaba la modestia con la que escuchaba mis opiniones y sugerencias y la franqueza con la que hablaba; aunque tuviera diferencias estéticas o ideológicas que me resultaban muy claras”.

Alfonso Miranda Márquez, director del Museo Soumaya, a través de la red Twitter el domingo pasado registró la primera salida del fallecimiento de la argentina arraigada en México desde 1953. Ayer por la tarde comentó: “Raquel Tibol no tendrá servicio funerario, quería la recordarán como era en vida; será cremada”, dijo al diario digital 24 horas, información que más tarde fue confirmada por diversas fuentes. 

Arturo Camacho, columnista de MILENIO, en entrevista resaltó que a partir de ella se desencadenó una nueva crítica de arte en México, de tipo periodístico. “Toda su opinión estaba basada en investigación y razonamiento. No tenía grado académico, fue doctora por su práctica y conocimiento y supo deslindar el muralismo con los nuevos tiempos del arte mexicano”.

El investigador, comunicador y psicólogo se traslada con la memoria a 1992 a la primera Expo Arte realizada en Guadalajara que, acorde a su relato, es el evento antecesor a la feria de arte contemporáneo hoy conocida como Zona MACO que se realiza en el Distrito Federal. “Fue una mujer muy al día y muy
atenta que conversaba con los artistas. Puedo decir que entre los creadores locales se ocupó de Luis Valsoto, no le hizo libro, pero en su crítica nunca dejó fuera a los jaliscienses que exponían en el DF, les hizo siempre una crítica muy razonada y recuerdo que ayudó a seleccionar los primeros Salones de Plástica Jalisciense”.

Camacho le recuerda en Guadalajara en años recientes cuando vino en 2007 a instalar el Salón de Arte Joven en el Foro de Arte y Cultura y más atrás “cuando inauguraron el Museo de las Artes en 1992 escuchando atenta a los que participamos en el foro sobre problemática de arte en Jalisco, pues se  caracterizaba por recorrer todo el país al pendiente del desarrollo de la plástica nacional”, apunta el investigador.