Morrison Hotel, una galería del rock

La instantánea musical captura un fragmento de tiempo que depende del artista, afirma Peter Blachely, uno de sus directivos.
“Morrison dijo que era un gran lugar para planear un crimen o empezar una religión”: Blachely.
“Morrison dijo que era un gran lugar para planear un crimen o empezar una religión”: Blachely. (Henry Diltz)

México

En 1969 Ray Manzarek, organista de los Doors, paseaba con su esposa por el centro de Los Ángeles, cuando su atención fue captada por un edificio decrépito con un anuncio que decía: Morrison Hotel. “¡Vaya, tengo que mostrarle esto a Jim!”, exclamó entusiasmado.

Así lo hizo y días después llevó al cantante Jim Morrison al lugar. “Por supuesto, era un hotel de mala muerte y, en cuanto lo vio, Morrison dijo que era un gran lugar para planear un crimen o para empezar una religión”, cuenta Peter Blachely, director de marketing en EMI en los noventa y cofundador, en 2001, del proyecto bautizado como Morrison Hotel Gallery.

Lo que se organizó luego de la visita de Manzarek y Morrison no fue un crimen, sino una sesión de fotos. El hotel se volvió mítico al aparecer en la portada del disco de los Doors titulado justamente Morrison Hotel (Elektra, 1970). La foto fue realizada por Henry Diltz, uno de los grandes fotógrafos del rock y socio de Blachely, junto con Richard Horowitz, profesional de la industria de la música, y Timothy White, fotógrafo especializado en celebridades de Hollywood.

En entrevista telefónica desde su casa en Las Vegas, Blachely cuenta que él y Diltz son grandes amigos. “Nos conocemos desde hace años, cuando yo trabajaba en Capitol Records. Siempre admiré sus fotos y la manera en la que capturaba a los músicos. Un día tuvimos la oportunidad de abrir una galería y empezamos con la obra de Henry”.

La elección del nombre no fue capricho de Diltz, sino obra de la casualidad cuando empezaban el proyecto, asegura el también cantautor. “Un día que ambos estábamos en Nueva York viendo nuestra nueva galería desde la calle, le dije: ‘Vaya, esa ventana se parece a la del Morrison Hotel’. Nos dimos cuenta de que sería un gran nombre para la galería.”

La fotografía musical, explica el galerista, “captura un fragmento de tiempo que depende del artista, de su punto de vista particular sobre la música”. Algunas de estas imágenes llegaron a las portadas de los discos, las cuales, agrega, “son importantes también por ser marcas cronológicas en la vida de la gente”.

Morrison Hotel Gallery agrupa a más de 125 artistas que no solo han capturado estrellas de rock y pop, sino también de otros géneros, estrellas de cine, ases del deporte y muchos otros temas. Rolling Stones, Beatles, Nirvana, Jimi Hendrix, Bruce Springsteen, Michael Jackson, Crosby, Stills, Nash & Young, James Taylor, B. B. King, Billie Holiday y Frank Sinatra (con un par de autorretratos) son algunos de los músicos capturados por grandes fotógrafos.

De las miles de imágenes que ofrece su inventario, Blachely dice que probablemente la que más han vendido es “la fotografía de interiores del disco de los Rolling Stones, Beggars Banquet (Decca, 1968), de Michael Joseph. Creo que entre nuestros tesoros está cualquiera de las obras de Herman Leonard, el gran fotógrafo de jazz que retrató a Billie Holiday, Sarah Vaughan y todos los grandes jazzistas de 1948 a 1955 en Nueva York. Son un tesoro, porque están firmadas por Hermann y, tristemente, ya no está entre nosotros. Nosotros representamos su archivo a través de sus herederos.”

Además de la sede en el barrio de Soho en Nueva York, Morrison Hotel Gallery cuenta con sucursales en el Dream Hotel (también en Nueva York), el Mens Market en Long Island y, en Los Ángeles, en el Sunset Marquis Hotel y el W Hotel. Su catálogo puede ser consultado en www.morrisonhotelgallery.com.

Imágenes con una historia detrás

Además de las fotografías, los compradores quieren conocer las historias detrás de ellas, como la de Morrison Hotel, indica Peter Blachely. “Hay grandes historias de casi todas, porque sus autores fueron testigos, estuvieron ahí ese día. Algunas son increíbles, como cuando Crosby, Stills & Nash posaron en el porche de una casa para su primer disco. Todavía no tenían nombre como grupo, así que si ves esa fotografía están en orden equivocado. Luego decidieron llamarse Crosby, Stills & Nash y querían volver a tomar la fotografía, pero en el orden correcto. Regresaron a la casa, ¡pero había sido derrumbada!”

Con frecuencia reciben propuestas de archivos para incrementar su acervo y con ello estas historias. “Recientemente vino un fotógrafo de Italia que estuvo en el set de la película Help! de los Beatles y tiene fotografías que nadie había visto. Son muy buenas y probablemente las publiquemos en un libro. También representamos a otros fotógrafos que retrataron a los Beatles. Por ejemplo, tenemos fotos de su primera gira estadunidense en 1964”.