Monterrey se está destruyendo: Montes

En la obra, el autor hace un recuento de lo bueno y malo que ha pasado la ciudad.
Dice tener la esperanza de que la situación se revierta.
Dice tener la esperanza de que la situación se revierta. (Jorge López)

Monterrey

En cinco tiempos y a lo largo de 189 páginas, Barrio de Catedral es un recuento por lo bueno y lo malo que ha tenido que pasar Monterrey para convertirse en la ciudad que hoy vemos.

Se trata de la más reciente entrega del escritor Felipe Montes (Monterrey, 1961) ahora publicada bajo el sello de Tusquets, dentro de la colección Andanzas.

A través de una escritura poética, aunque se lee como si fuese una novela tradicional, Montes nos traslada a los primeros asentamientos en los Ojos de Santa Lucía, describe a las decenas de tribus indígenas que habitaban a la ciudad, recrea al Monterrey de los años 30 y culmina con una visión apocalíptica donde ángeles y demonios se terminan la ciudad.

Entrevistado en la Librería Terraza 27 (Emilio Carranza, entre 5 y 15 de Mayo), el escritor ofreció su opinión sobre la ciudad de Monterrey y los males que hoy la aquejan, reflexionando sobre su lento proceso de destrucción, aunque es a través del arte y la poesía que guarda cierta esperanza.

Has mencionado tu interés de hacer una gran obra sobre Monterrey, ¿'Barrio de Catedral' se desprende de este proyecto?

Barrio de Catedral vertebra el proyecto total del gran poema sobre Monterrey.

Ese poema, como ya saben, es de orden cronológico, pues va desde ese origen hasta el final de todo Monterrey y su región, y a diferencia de los otros libros, en Barrio de Catedral tiene, no un tiempo, sino cinco tiempos distintos: la fundación, el ataque del cacique Cuajuco, 1930, el ataque al Café Iguana y un futuro incierto nebuloso final con ángeles y demonios. Esos cinco capítulos se reparten a muy diferentes partes de esta obra, me ayuda a organizar todo y ya sé dónde va El Evangelio del Niño Fidencio, ya sé donde va El vigilante o Sólido azul. Por eso Barrio de Catedral es muy especial para mí.

Háblanos de la investigación que realizaste al nombrar y dar voz a los grupos indígenas de la región, un tema que incluso ha sido poco abordado por los historiadores.

Ha sido una investigación ardua pero divertida. Los diálogos con don Israel Cavazos han sido geniales, he ido al archivo municipal, a otros que están en crisis, pero sobretodo los excelentes libros de cronistas como el mismo don Israel, Eugenio del Hoyo, José P. Saldaña, Cristóbal López, gente que se ha dedicado a investigar este tema.

Tú que has tenido la oportunidad de investigar y escribir de distintos pasajes de la historia de la ciudad de Monterrey, ¿qué le pasó a la ciudad o le está pasando?

Se está destruyendo. Hay mucha gente que ha luchado y ha dado su vida por mantenerla en orden, o armónica, mucha gente incluso que no ha conservado aquello que quiere sino ha desarrollado nuevas estructuras amigables con la naturaleza u otras especias. Sin embargo, la mayoría sigue destruyendo la ciudad, el Barrio Antiguo es un ejemplo palpable de ello, del cómo se devastan sus casas. Tengo la esperanza que esa situación se vaya a revertir pero no va bien la cosa, en general es más la destrucción de la ciudad que su mantenimiento.