ENTREVISTA | POR NANCY MÉNDEZ LOZANO

Armando Monsiváis Caricaturista

En este que ha sido su oficio por 40 años, Monsi se ha convertido en uno de los moneros más reconocidos del medio, desarrollando una habilidad única para extraer la identidad de sus rincones reservados. 


“La simplicidad es lo más complejo en la caricatura”

Torreón, Coahuila

El caricaturista nacido en Torreón, Armando Monsiváis (Monsi), cumple 40 años de trazar líneas, garabatos y galimatías.

En este que ha sido su oficio, ha colaborado en diversas publicaciones de varias ciudades de México, como el Distrito Federal, Monterrey, Saltillo y Torreón. Además en televisión realizó dibujos animados de corte político.

A este monero, le agrada el trabajo de Naranjo y Helioflores, El Fisgón, Hernández y Helguera. Manifiesta particular admiración y aprecio al maestro Rius, a quien dice debe su oficio y con quien mantiene una gran amistad.

Cuando publicaron mi primer cartón floté. Un chavalo que se sentía un don nadie había sido publicado en el periódico que en ese momento era la sensación.

Cabe acotar que Eduardo del Rio "Rius", presentó recientemente su obra "Los moneros en México", en donde incluye a Monsi como uno de los mejores caricaturistas del país.

¿En dónde comenzó tu oficio como caricaturista?

En la preparatoria tuve la oportunidad de viajar a la ciudad de México con un grupo de compañeros de clase, quienes tenían una revista y necesitaban a un dibujante, eso fue lo primero que logré por dibujar.

Recuerdo que después visité diversos periódicos para llevar mis dibujos juveniles y en donde me los rechazaban, hasta que llegué a un diario cuyo director era Eduardo Elizalde, a quien le gustó mi trabajo.

Elizalde, me envió con un periodista llamado Guadalupe quien aventó mis cartones, me dijo que lo chingón eran los cartones políticos, entonces recogí mis dibujos y me fui.

Salí afligido del periódico porque yo no me sentía un chingón, entonces fue que a mi casa alguien llevó "Los Agachados" y las "Primeras porquerías de Rius", en donde él explicaba a los jóvenes caricaturistas como ser como él.

Cuando vi ese libro me lo fleté, eso me motivó a intentar un cartón de contenido social, recuerdo hice un dibujo en donde en aquellos años el comercio acostumbraba a regresarte el cambio con chicles y dulces, el dibujo fue aceptado por el periódico aquel.

Después no paré de buscar a Rius, para acercarme a él y desde ahí surgió una amistad que ha permanecido hasta la fecha.

¿Cuál es la misión de un Caricaturista?

Me parece que la función del caricaturista es casi como su etimología lo dice: es la expresión de cargar la mano, de exagerar.

La exageración siempre se vuelve ridícula y lo ridículo siempre te mueve a la risa, lo absurdo, lo inesperado.

Lo que pretendemos con el manejo de estas situaciones es visualizar la realidad y encontrar los desequilibrios.

Es presentar al alto contraste todos esos recursos de lo absurdo, de las circunstancias sociales en una comunicación gráfica.

Los caricaturistas acaban desarrollando una habilidad única para extraer la identidad de sus rincones reservados.

¿Cuál ha sido la etapa de confrontación más fuerte que has vivido por realizar estas caricaturas?

Sólo existen algunas situaciones jocosas, ninguna que me hiciera sentir incómodo, o en peligro. Amenazar formales nunca.

Algunas veces me dicen que mis cartones son muy agresivos contra algunas políticas y que incomodan, pero al final terminan deseando que hable más sobre el tema.

Pienso que estos muñecos son apenas un esbozo de la realidad.

Luego estas personas caricaturizadas comprenden el sentido del cartón y algo sucede que terminan coleccionando los dibujos.

Es la simplicidad, la complejidad manejada de tal forma, que obliga a una mejor comprensión de la circunstancia, con el correcto manejo del lenguaje gráfico.

¿Cuál es la esencia de una caricatura?

La caricatura es el espejo del alma. Representa lo que vemos: falsos, auténticos, heroicos, demagogos, tampoco digo que tenga la verdad absoluta, pero es lo que yo veo.

Alguna vez lo dijo Naranjo: Cuando la hoja está en blanco eres dueño de la idea, pero una vez que empiezas a trazar la primera línea, ella va a determinarlo todo y sucede que a veces dibujas otra cosa diferente a lo que originalmente estabas pensando.

La gente gusta de la caricatura simple, de compresión inmediata y la simplicidad es lo más complejo.

Simplicidad profunda, incisiva, precisa, quirúrgica, dar al nervio del fenómeno y eso sólo un cirujano de la caricatura como Naranjo, Helioflores, El Fisgón, Hernández, Helguera y Rius, han sabido hacerlo.