Zapata, Villa y Obregón, desde 'la mira del tío Sam'

A través de de 93 cartones, la muestra 'En La Mira Del Tío Sam, caricatura estadounidense de la Revolución Mexicana' busca mostrar la visión que existía en la prensa de EU del conflicto.

Ciudad de México

Las caricaturas de los periódicos, además de su obvia función cómica, han servido a lo largo de la historia como elementos creadores de opinión pública, pues en ellas se hace una visión sintética y brutal de los hechos más relevantes del momento desde la perspectiva de los intereses los medios de donde provienen; plantean un discurso fácil de ser digerido por cualquier lector y sencillo de ser apropiado.

Por ello la exposición En La Mira Del Tío Sam, caricatura estadounidense de la Revolución Mexicana busca, a través de una selección de 93 cartones que la componen, mostrar cómo se fue desarrollando la visión que existía en la prensa norteamericana del conflicto de acuerdo con los intereses que tenían en aquel tiempo.

 “Son caricaturas que sintetizan la visión y los intereses que había sobre México en esa época, pretendían conformar una opinión pública sobre lo que estaba pasando y detrás de ellas estaban los capitalistas más poderosos, pues México significaba para ellos, además de un gran negocio, pues en aquel entonces el 50 por ciento de la inversión extranjera de EU estaba aquí y que el 70 de las inversiones mexicanas en el extranjero estaban allá, una puerta geopolítica al Caribe y Latinoamérica”, dice a MILENIO Juan Manuel Aurrecoechea, curador de la muestra.

Las caricaturas provienen de dos fuentes principales: 62 son recortes originales que forman parte del archivo que fue recopilado tanto por el gobierno de Victoriano Huerta como por los agentes del constitucionalismo pertenecientes a distintas fracciones revolucionarias que se encontraban en Estados Unidos, mismo que se resguardó en la embajada mexicana en Washington y que finalmente llegó a México al Acervo Histórico Diplomático de la Secretaría de Relaciones Exteriores; mientras que las restantes son reproducciones de piezas que albergan los National Archives de EU.

Entre los caricaturistas presentes destacan Winsor McCay, pionero de la animación que dibujó para el New York American Journal que también El pequeño Nemo en la tierra de los sueños, una de las historietas más emblemáticas de EU, “y uno de los artífices de la American way of life”; y  John T. McCutcheon,  ganador de un Pulitzer que trabajó para el The Chicago Daily Tribune, entre otros.

Ellos con sus dibujos pretendieron crean una figura simbólica de enorme importancia para su país: la imagen de México como un país bárbaro y de los mexicanos como salvajes que se regocijaban matándose los unos a los otros. “En sus trabajos aparecen en rara vez los motivos de la revolución, solo muestran el conflicto diciendo: son violentos, salvajes y una amenaza para la civilización, además de que la intervención del Tío Sam era la única forma de Salvar a México de sí mismo”.

“Todas las posiciones políticas, tanto demócratas como republicanos y demás, representaban alos líderes y los personajes importantes de la Revolución Mexicana: Huerta, Villa, Zapata, Carranza, Obregón, como monstruos y bárbaros a los que hay que domesticar; los dibujan a veces como serpientes o alacranes, perros rabiosos y borrachos empistolados que disparan al aire sin ton ni son y ambiciosos de poder. El problema de la justicia, de la tierra, de la democracia o las disputas no aparecen, ellos querían mostrar a los revolucionarios como peones ignorantes mezcla de indígena y español”, agrega Aurrecoechea.

A las imágenes se les suma la proyección de fragmentos de noticieros estadounidenses relativos al episodio de la “Expedición Punitiva”, campaña militar que el gobierno estadounidense realizó en 1916 para capturar a Pancho Villa, los cuales fueron encontrados en 2014 en los National Archives.

“Estas películas, inéditas en México, al igual que las caricaturas son propaganda pura, uno las ve y ve a los soldados norteamericanos tocado amablemente las puerta para buscar a Villa, es como si ahorita viéramos a los gringos entrando en Irak siendo muy bien recibidos por la población”, concluye el curador. 

En La Mira Del Tío Sam podrá ser visitada hasta el 9 de octubre en el Museo Nacional de la Revolución (Plaza de la república s/n, col Tabacalera).