Erón Vargas pone a reflexionar con su monólogo

'Entre sueños', fue acompañado por el ensamble de Cámara del Sistema DIME-OIE en el Teatro Nazas de Torreón. Trasladó al público al mundo de lo onírico, a un sueño que abordó el poder y autoridad.
Erón Vargas presentó el monólogo 'Entre Sueños'.
Erón Vargas presentó el monólogo 'Entre Sueños'. (Miguel Ángel González Jiménez)

Torreón, Coahuila

Primer capítulo: Un personaje sin nombre y sin voz, con una silla chorreada por luz roja como única utilería, pone en tela de juicio el tema de la elección humana, en silencio, con la expresión corporal como recurso de comunicación.

Este es el primero de tres actos que construyen el monólogo 'Entre sueños', escrito e interpretado por el mimo clown Erón Vargas, quien junto al ensamble de Cámara del Sistema DIME-OIE, dirigida por Miguel Ángel García, se presentó en el Teatro Nazas.

En el segundo capítulo el actor trata de hacer reflexionar al público en cuanto a sus motivantes y convicciones.

"no hay frases hechas ni palabras, entonces lo que voy a hacer es proponer con la expresión corporal. El que realmente hace el monólogo eres tú dentro de ti mismo".

En el tercero y último trasladó al público al mundo de lo onírico, contando un sueño en el que abordó el poder de la autoridad, sublevando al status quo y burlándose de esas figuras que se dicen "superiores".

La última parte del monólogo tuvo una suerte de espejo, la intención del actor con este acto fue hacer sentir a cada uno de los asistentes que el personaje no era otra cosa que ellos mismos, pero en otro plano.

"Es como un libro. Tú lo lees y luego vas a ver la película, pero luego te das cuenta de que te gustó más el libro porque al leerlo tú mismo creaste tu película. Acá es igual, pero lo que yo voy a proponer es el texto, no hay frases hechas ni palabras, entonces lo que voy a hacer es proponer con la expresión corporal. El que realmente hace el monólogo eres tú dentro de ti mismo", expuso Vargas.

Lejos de lo que la audiencia esperaba de Erón Vargas, es decir sus clásicas imitaciones y sonidos que traen la risa, el mimo propuso un trabajo más apegado al drama y a la reflexión: "No es para toda la gente, es sólo para ti como espectador".

Otra de las particularidades del acto en escena, fue la musicalización con la que apoyó la orquesta dirigida por Miguel Ángel García.

Fueron escogidas piezas barrocas como el Concerto grosso de Corelli, así como música folclórico italiana de la segunda guerra mundial, un Moto perpetuo del compositor alemán Bohm y un concierto para violin compuesto Fiocco.

"Lo interesante de esto es que en función de lo que él tiene que hacer se le dio un menú de diferentes tipos de música, de la cual escogió la más sugerente, la que de alguna manera lo inspirara", explicó García.