El Nazas fue testigo de la "posesión de un violinista"

Mereciendo las palabras de la crítica, el músico armenio Ara Malikian dejó en éxtasis a La Laguna tras una virtuosa presentación en el Teatro Nazas, donde interpretó melodías con un toque exquisito.
Pasa de Bach a Vivaldi, hasta los grandes músicos contemporáneos, como Led Zeppelin y David Bowie.
Pasa de Bach a Vivaldi, hasta los grandes músicos contemporáneos, como Led Zeppelin y David Bowie. (Martín Piña)

Torreón, Coahuila

El Teatro Nazas de Torreón fue testigo de la música de Ara Malikian, quien dejó a los laguneros extasiados por su habilidad, la cual es un cruce de caminos, un viaje que pasa por muchos países y culturas.

Pasa de Bach a Vivaldi, hasta los grandes músicos contemporáneos, como Led Zeppelin y David Bowie.

Su concierto tiene un toque de la cultura del sol naciente, pasando por los países árabes y europeos, aderezado con un toque latinoamericano.

La despedida al músico fue de pie y con las palmas de los asistentes, luego de dos horas de concierto que parecieron un instante.

Es expresivo, provocador y hasta excitante, es verdad lo que dice la crítica, Ara Malikian es poseído por el violín en el escenario, su cabellera rebelde da ese toque dramático que necesita la música para hacer vibrar cada célula de los espectadores.

Arriba del escenario, convierte las piezas de Vivaldi en algo único, antes no escuchado, con una facilidad arma sonidos nuevos de las melodías de Led Zeppeling, Ara Malikian le imprime ese sello característico a sus interpretaciones, ese algo de medio oriente que delata su origen armenio.

El músico conectó con su público contando graciosamente parte de su vida, entre cada melodía que interpretaba, su música se colaba entre los poros y llegaba al corazón. Provocando imágenes alusivas a cada época o músico que interpretaba.

Uno de los momentos cumbres, fue cuando el artista bajó del escenario y convivió con el público lagunero, muchos aprovecharon para tomarse una selfie o grabar vídeo de ese momento.

Ara Malikian se funde con las cuerdas del violín en el escenario, este virtuoso denota su pasión por este instrumento, no por nada desde los 12 años había brindado su primer concierto, cambió libretas por partituras, ahora viaja por el mundo llevando su música a todos los rincones del planeta.

La despedida al músico fue de pie y con las palmas de los asistentes, luego de dos horas de concierto que parecieron un instante.

JFR