Memorias de Dos Hijos Caracol hace vibrar a los niños

El Teatro Isauro Martínez recibió a los alumnos del Colegio América, quienes presenciaron la obra de Diana Muela y Sergio Ortiz, donde los pequeños Coco y Toto se conocen.
Se realizó la obra "Memorias de dos hijos Caracol" en el Teatro Isauro Martínez.
Se realizó la obra "Memorias de dos hijos Caracol" en el Teatro Isauro Martínez. (Especial)

Torreón, Coahuila

Tras anunciar la tercera llamada, el Teatro Isauro Martínez quedó en penumbra. Pero la energía de decenas de vocecitas gritando, expectantes, fueron el preámbulo perfecto para descorrer la cortina del escenario.

Con un sencilla escenografía, Diana Muela y Sergio Ortiz se aparecieron bajo una luz directa, ella haciendo a Coco y él a su madre, en intercambio, Sergio haciendo el personaje de Toto y ella a su mamá.

En menos de cinco minutos los actores atraparon a su público, estudiantes del Colegio América.

Divertida, sorprendida y pícara, la voz colectiva de los niños se dejó sentir ante la dinámica de intercambio de parejas, así fueron conociendo a Coco y Toto, dos niños que se encuentran como compañeros y se convierten en amigos, ocupando pupitre contiguo en la escuela.

Con un sencilla escenografía, Diana Muela y Sergio Ortiz se aparecieron bajo una luz directa, ella haciendo a Coco y él a su madre, en intercambio, Sergio haciendo el personaje de Toto y ella a su mamá.

Las madres de la obra "Memorias de dos hijos Caracol"están solas con sus hijos. La de Coco, huyendo de la violencia doméstica emigra del sur del país y llega a Tijuana, la mamá de Toto tuvo a su hijo en Chihuahua y este no ha conocido a su padre.

Entre las prisas, la dureza de la vida cotidiana que fuerza a las madres solteras a salir corriendo, arrastrando a los hijos a la escuela sin despedirse con un beso, los niños cuestionan y meten en aprietos... ¿Por qué no te consigues un compañero?, pregunta el niño.

Jugando a ser mariposas, Toto y Coco se encuentran, el efecto de las luces de colores hace que los niños que observan, griten de alegría y sorpresa. Toto explora, dice que desea ser mariposa y volar muy alto para que nadie lo atrape.

Ellos jugando se van uniendo. Y cambian los roles y revelan. Toto le propone a Coco ser su novia pero invierten el papel, porque él quiere tener novio, entonces ella se convierte en el novio; dice que conoce bien el ser hombre y se vuelve dominante.

Exige atenciones y ante la sumisión se torna violenta: "¡Eres fea!", "¡Estoy contigo porque me das lástima!"... recordatorio del maltrato infringido por su padre.

Coco le dice a su amigo que no quiere ser hombre, que le gusta ser una mujer. Hugo Dena logró el objetivo y la obra se convierte en un discurso sincero, real.

Y los actores en una duplicidad de papeles demuestran su alta capacidad para convencer al público más honesto, el infantil.

De esta manera "Memorias de dos hijos Caracol" escrita por Antonio Zúñiga y Conchi León fue todo un éxito.


JFR