Rimoldi se luce en el Festival Internacional de Piano

El Teatro Isauro Martínez disfrutó de una fría tarde de otoño en compañía de la magia del italiano, que demostró el por qué de la consecución de su maestría "magna cum laude".
El pianista Emanuel Rimoldi, se presentó en el Teatro Isauro Martínez.
El pianista Emanuel Rimoldi, se presentó en el Teatro Isauro Martínez. (Cecilia Rojas Orozco)

Torreón, Coahuila

Un programa musical con piezas del siglo XIX y principios del XX, ofreció el pianista italiano Emanuel Rimoldi en el marco del Doceavo Festival Internacional de Piano, que tiene sede en el Teatro Isauro Martínez.

Bajo una de las noches frías de este otoño, la presentación de Rimoldi fue excelente. El músico nacido en Milán, ha estudiado en prestigiosas instituciones académicas. En el Conservatorio G. Verdi su licenciatura y su maestría "magna cum laude".

Su talento no obstante se decanta por cada uno de sus dedos al piano. La música de terciopelo vistió la gala en primer lugar con "Danza sagrada y dueto final", una pieza peculiar en la que Franz Liszt evoca y transcribe y esboza a uno de los iconos de la música mundial, aún siendo el mismo Liszt uno: Giuseppe Verdi.

Aunque siete de los diez Preludios presentados la noche de este miércoles fueron en una situación en la que el maestro ruso tuvo que escribirlos bajo motivación financiera, la belleza de su genio queda viva.

La firma de esta pieza lleva los nombres de los dos grandiosos músicos. A destacar que este tipo de obras se conocen como "paráfrasis" o "transcripciones", y que Liszt al escuchar por primera vez la magna pieza "Aida" de Verdi, realizó su propia transcripción en la que entrelaza la "Danza Sagrada" y el "Dueto Final", en matices de su propio genio, sumado al de Rimoldi.

Posterior, "Humoreske" en Si bemol mayor Op. 20 de Robert Schumann, quien en marzo de 1839 escribió a su amada Clara Wieck desde Viena: "Toda la semana he estado sentado al piano, componiendo, escribiendo, riendo y llorando, todo al mismo tiempo. Encontrarás esto bellamente ilustrado en mi opus 20, el gran Humoreske".

Enérgica, rítmica, con ingenuidad armónica y tierno lirismo, suponemos por haber escrito y pensado en la amada, se trasluce la complicidad con ella desde las ironías de los estados emocionales que el joven pianista italiano trajo para los laguneros, desde esta pieza escrita en el siglo XIX.

Al final, los 10 Preludios Op. 23 de Sergei Rachmaninov, de los cuales el más conocido es el preludio en sol menor. Rachmaninov escribió un total de 24 preludios en todas las tonalidades menores y mayores de la escala musical.

Aunque siete de los diez Preludios presentados la noche de este miércoles fueron en una situación en la que el maestro ruso tuvo que escribirlos bajo motivación financiera, la belleza de su genio queda viva. Son más complejos que los preludios tradicionales y son piezas que se relacionan con el lenguaje del romanticismo.

JFR