Obra de Miguel Canseco, entre símbolos mágicos e historias

Con una constante profesional de 20 años, la inspiración del artista fue el manual de alquimia del siglo XVII, obra de Religio Medici, donde combina diversos elementos para su trabajo.
La Obra de Miguel Canseco se exhibe en el taller de grabado "El Chanate".
La Obra de Miguel Canseco se exhibe en el taller de grabado "El Chanate". (Lilia Ovalle)

Torreón, Coahuila

La música, la literatura, la mitología, los símbolos y la religiosidad son elementos en un discurso alquímico plástico donde Miguel Canseco transita.

Del chico inadaptado, al tarotista que estudió psicología, la plástica ha sido su constante profesional por 20 años.

Ante un cuadro que llamó Religio Medici, el pintor recuerda las palabras de Borges que pide protección: "De éndeme, señor... De éndeme de mí", invocación de amparo que no implica a un poder ultraterreno sino al subconsciente y sobre el cual el poeta argentino dijo:

En definición del pintor, el arte abre puertas del subconsciente y como en un test proyectivo en psicología, quien mira la obra tendrá su propia interpretación y la llevará, a su inmediatez.

"El vocativo no implica a nadie. Es sólo una palabra de este ejercicio que el desgano labra y que en la tarde del temor escribo".

Las referencias o fuentes concretaron así uno de los primeros trabajos del artista: "Lo interesante es que Religio Medici es un manual de alquimia del siglo XVII".

"Muchos de los elementos que vienen en Religio Medici, el león, el sol, la peste, el diablo, la sirena, son elementos alquímicos, pero en ese momento yo no tenía ni la menor idea de qué era el lenguaje alquímico".

Ante un grupo guiado por la galería Juárez 2525, el autor reconoce que a 20 años de distancia se impresiona al ver cómo en el inconsciente habitan imágenes de las cuales no existe plena conciencia pero que se manifiestan en sentido de alerta o de forma recurrente.

Miguel Canseco llegó a Torreón con el propósito de enseñar el arte del grabado. El resultado fue el taller de grabado El Chanate, que goza ahora de gran calidad y prestigio no sólo en esta ciudad.

JFR