¡Al rescate en el desierto!

Carlos Alberto tiene 7 años, cursa estudios de primaria y es un entusiasta escritor en formación.
Los animales del desierto están orgullosos de su entorno.
Los animales del desierto están orgullosos de su entorno. (Manuel Vázquez)

Torreón, Coahuila

Un verano muy caluroso, una pequeña rata jugaba con sus amigos a las atrapadas, entre nopales.

De pronto, se quedó atrapada entre las espinas. Tenía mucho miedo de quedarse ahí para siempre.

Su amiga, la serpiente, fue por ayuda con los perritos de la pradera. Las horas en que la rata esperó, vio el bello desierto chihuahuense, con sus habitantes, las Noas, los Bonetes de Obispo, las águilas, las tortugas, los correcaminos e incluso los coyotes y las lagartijas, que se esconden en las rocas.

Eso hizo que ella se olvidara de que estaba atrapada, porque se sintió orgullosa de su hogar.

Al final, ninguno de los animales terrestres la pudo ayudar y fue que a la que más temía, fue a ayudarla: el águila real. Desde entonces, todos son amigos.

JFR