ENTREVISTA | POR LUIS ALBERTO LÓPEZ

Julián Herbert, escritor coahuilense, estuvo presente en la Feria Internacional del Libro en Guadalajara, para presentar "Un mundo infiel".

"Más que pertenecer a un boom literario, lo importante es la calidad de la obra"

Julián Herbert, escritor coahuilense.
Julián Herbert, escritor coahuilense. (Luis Alberto López)

Guadalajara, Jalisco

Para el escritor coahuilense, Julián Herbert, pertenecer a una corriente literaria de alguna región del país no es suficiente y debe existir una calidad en la obra.

En entrevista para Milenio, el multipremiado literato habla de que en su caso su obra ha sido cambiante.

Reconoce que toda la literatura del norte  está basada en los orígenes de una región.

El literato estuvo presente en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, para presentar su libro "Un mundo infiel", el cual fue editado por Malpaso Ediciones y corresponde a una reedición su trabajo maquilado en 2004. También participó en diversas lecturas del Pabellón de América Latina.

Eres un escritor bastante prolífico y prueba de eso es una constante presencia en actividades como la FIL, ¿cómo puede ser posible una producción literaria tan frecuente?

No es exactamente eso y en general trabajo en dos o tres libros al mismo tiempo. La escritura de uno en general te toma 5 años y lo que pasa es que con las reediciones y en este año ese es el caso con una novela que presenté en 2004. El año pasado fue La casa del dolor ajeno.

¿Qué predomina en tu obra?

"Hay una base de donde partimos y ahí están autores como Jaime Muñoz Vargas que es un gran narrador, Francisco José Amparán y Jesús de León. El tema no es la proyección sino la calidad de la obra".

Paradójicamente el cambio es algo predominante.

Me interesa enfocar los libros por su cada proyecto, ya sea un género distinto y de manera general una de las cosas que se repiten son el tema autobiográfico, la familia y la idea de infidelidad no a propósito del amor sino la ruptura de las estructuras sociales.

¿Y en la de un norte promedio?

Yo creo que hay un reconocimiento general y no tan establecido, aunque tampoco puedo evaluarlo objetivamente porque estoy inmiscuido en esa dinámica.

Yo pensaría que en mi generación hay un par de escritores muy destacados como son Luis Jorge Boone y Carlos Velázquez, pero hay otros autores como Wenceslao Burciaga que hace cosas muy importantes.

Hay una base de donde partimos y ahí están autores como Jaime Muñoz Vargas que es un gran narrador, Francisco José Amparán y Jesús de León. El tema no es la proyección sino la calidad de la obra.

Hay autores más conocidos, porque nos tocó estar en un cierto boom de la literatura norteña, pero lo importante son las obras porque lo demás se acaba.

En lo personal te ha tocado convivir con las nuevas generaciones vía actividades como el Seminario José Francisco Amparán, ¿cómo es su desarrollo?

No creo que sea de a gratis y hay una generación de mucha calidad. Son dinámicas muy complicadas, pero como un contexto cultural que genera ediciones pueda hacer escritores más formados.

Es la mejor experiencia que he tenido en la coordinación de un taller. Es un trabajo muy profesional y un equipo de escritores con mucho talento.

Ahora que cerramos este ciclo los autores entrarán en una dinámica más profesional.



LMG