ENTREVISTA | POR LUIS ALBERTO LÓPEZ

Jorge Luis Boone Escritor coahuilense

Bisonte Matra y Figuras Humanas, son los dos libros que Jorge Luis Boone presentó en la FIL 2016, textos que abordan temáticas opuestas, más allá de la violencia, como suele catalogarse a la literatura del norte del país.


"Hay impresiones irresponsables y hechas al vapor sobre el norte"

Jorge Luis Boone, escritor originario de Monclova.
Jorge Luis Boone, escritor originario de Monclova. (Luis Alberto López)

Guadalajara, Jalisco

Para el escritor monclovense y radicado en la capital del país, Jorge Luis Boone, la literatura norteña está catalogada en parte como una mercancía que nada más aborda la violencia y va más allá de eso.

"Hay impresiones irresponsables y hechas al vapor, entre ellas decir que en el norte surgieron por generación espontánea y no tenemos tradición o que nada más hablamos del narco y la violencia".

En su caso, acepta que su obra es como un caleidoscopio, porque aunque en su escritura están presentes vivencias y ambientes del desierto, también hay de la gran ciudad.

"Es una metáfora que me entusiasma, pues con los mismos elementos el caleidoscopio muestra otro paisaje u otro precipitado de las mismas sustancias. Me interesa siempre estar moviendo y cambiando".

De hecho dos de sus libros que actualmente están a la venta o fueron presentados en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, tocan temáticas opuestas.

"Bisonte Mantra son paisajes, escenarios y experiencias que se desarrollan en el Oasis de Cuatro Ciénegas, la ciudad o la carretera que no existe en la capital del país mediante la poesía".

"Mientras que en Figuras Humanas hay otros escenarios con la narrativa: la gran ciudad, los pueblos pequeños, el mar, la sierra y el campo".

En entrevista para Milenio, externó su opinión en contra de que existan certámenes en el norte del país que estén cerrados nada más a que participen los que radican en un Estado y no los originarios de esas regiones que habitan en otras partes.

En algunas ocasiones mencionaste que te mudaste al centro del país para evangelizar sobre el norte, ¿qué percepción existe en esa zona sobre la literatura de Estados como Coahuila?

El centro siempre tiene una visión y no creo que sea culpa de las ciudades, sino de una cierta tradición de verse el ombligo y desde ahí juzgar a los demás.

De pronto Monterrey, Tijuana suele ser así y tienen el mensaje de una urbe que venció el desierto.

TE RECOMENDAMOS: Obra de Luis Jorge Boone será presentada en la FIL

Es una experiencia que hemos platicado mucho Eduardo Antonio Parra y yo en las presentaciones que me ha tocado participar.

Hay impresiones irresponsables y hechas al vapor, entre ellas decir que en el norte surgieron por generación espontánea y no tenemos tradición o que nada más hablamos del narco y la violencia.

Esas percepciones hablan más de la limitación de un juicio, que del objeto al que se está juzgando.

Las nuevas generaciones están rompiendo esas inercias, porque ya no tienen el prejuicio de la distancia y todo es compartir en el momento.

Durante la presentación de tu libro, "Bisonte Mantra", hiciste la crítica a que varias instituciones culturales cierran sus convocatorias a personas radicadas en los Estados norteños, ¿por qué incluir también ahí nacieron y viven fuera?

En el Carmen Alardín pude participar porque antes era para nacidos o radicados en el norte y después lo cerraron, entonces cómo es posible que en esa clase de esfuerzos en que deberán construir puentes, los corten.

"Es una metáfora que me entusiasma, pues con los mismos elementos el caleidoscopio muestra otro paisaje u otro precipitado de las mismas sustancias. Me interesa siempre estar moviendo y cambiando".

No debe importar si vives ahí o no, pues el norte es una vivencia, un escenario. Nunca te deslindas del todo y tendríamos que hacer un esfuerzo, pues esas cosas cortan puentes en lugar de abrirlos.

¿Cómo ven las grandes industrias editoriales a los escritores de norteños?, ¿hay el mismo cliché que mencionas entre los literatos?

Hay dos maneras de que te tomen en cuenta a raíz de que eres norteño, entre ellas que te exoticen y agarren el tema de la violencia antes que otras cosas. Te catalogan casi como una marca comercial y forma de vender para ellos.

La otra es que el escritor esté conciente de eso, pero también de que puede hacer otras cosas y no todas las canta igual. No estar casado con una estética.

JFR