Arte como vía de compromiso humano: Gabriel Macotela

"La gente tiene mucha imaginación para subsistir, por eso tenemos miles de vendedores ambulantes, muchos con carrera universitaria terminada. El porcentaje es alucinante".
Gabriel Macotela y Oswaldo Luévano, coordinaron un taller de pintura en Cacto, Casa del Artista.
Gabriel Macotela y Oswaldo Luévano, coordinaron un taller de pintura en Cacto, Casa del Artista. (Lilia Angélica Ovalle Arias)

Torreón, Coahuila

En un país donde la economía informal, es el resultado de las estrategias de subsistencia implementadas por la población más vulnerable, el arte debe cobrar un sentido de obligación humana, al menos así lo consideran los artistas plásticos, Gabriel Macotela y Oswaldo Luévano, quienes coordinaron un taller de pintura en Cacto, Casa del Artista.

Gabriel Macotela, artista plástico originario de Guadalajara fue invitado por Oswaldo Luévano, pintor lagunero de gran trayectoria, a realizar un taller donde el tema eje fueran las desapariciones forzadas que en México se han perpetrado desde los años setenta pero que en los últimos dos sexenios, han alcanzado un nivel inaudito, catalogado por instancias internacionales como genocida.

"Oswaldo me ha motivado a realizar un trabajo colectivo, retomando un poco el trabajo que hemos hecho en los grupos de los setenta".

"Conozco algunos países y en Holanda, país casi perfecto, el artista no se preocupa tanto porque tiene un país resuelto. Nosotros y ahorita en el momento de México, sí tenemos la obligación humana".

"Oswaldo y yo nos identificamos en muchos sentidos, sobre todo estéticos y de pensamiento crítico y la idea es transmitirlo a los jóvenes que acuden al taller", dijo Macotela.

Sobre el arte conceptual, dijo que los impulsores eran artistas críticos. Incorporado al grupo Suma, recordó que esta corriente se formó en la Academia de San Carlos, en La Esmeralda.

"Yo no puedo dejar de usar las manos, de dibujar, pintar. La cuestión conceptual con la plástica van juntos, se ha divorciado ahora siendo una especie de cosa extraña, poco comprometido el llamado arte contemporáneo, que han tomado espacios importantes, museos, galerías, y por otro lado ha llegado muy vacío, sin compromiso y sin falta de poética", apuntó Macotela.

Al dejar de lado el esfuerzo físico y manual, los nuevos artistas se apoyan mucho más en el diseño gráfico, la computadora e internet, que si bien apuntan son herramientas valiosas, dicen que cada artista encuentra su propio espacio.

En torno a si el artista se puede sustraer del quehacer económico, político y social del país, Macotela apuntó que no lo considera viable.

"Conozco algunos países y en Holanda, país casi perfecto, el artista no se preocupa tanto porque tiene un país resuelto. Nosotros y ahorita en el momento de México, sí tenemos la obligación humana. Ignorar lo que pasa me quitaría el sueño", apuntó.

Por su parte Oswaldo Luévano aseveró que la visión del artista debe superar las fronteras y estar pendiente de las decisiones políticas que se toman a escala global, porque afectan al superar su espacio geográfico, territorial.

JFR