Falleció el escultor tapatío Miguel Miramontes Carmona

El maestro de artes plásticas que radicaba en Chapala, gozó de buena salud hasta hace apenas unos días.

Guadalajara

Falleció Miguel Miramontes Carmona, quien contaba con 62 años de carrera escultórica y es autor de importantes monumentos en la ciudad como el conjunto de esculturas que adornan el callejón del diablo en la plaza tapatía donde unos niños juegan con el agua, los futbolistas estilizados frente al Estadio Jalisco, así como de varias de las primeras estatuas que poblaron la Rotonda de los Jaliscienses Ilustres entre ellas, la figura de José Clemente Orozco, la de Mariano Azuela y el Dr. Atl.

El escultor Sergio Zepeda notificó a este medio del suceso, mismo que MILENIO JALISCO ratificó con su hija Luz Elena Miramontes Arreola, quien señala que desde hace un mes Teresa Moranchell Canchola, quien era la última esposa de su padre, privó en los últimos años a familiares y conocidos del contacto con el maestro, “malbarató” gran acervo del escultor y desde hace un mes lo recluyó en un asilo, “estaba irreconocible, mi padre, un hombre millonario, terminó sus últimos días como indigente. En instalaciones de Ciencias Forenses, pudimos constatar que el cuerpo tenía golpes y llagas. Ella lo golpeaba”, subraya indignada Luz Elena Miramontes Arreola, quien pidió discreción del lugar en el que se velará a su padre, por la forma en cómo acaeció su muerte.

El sello realista de las esculturas de Miguel Miramontes Carmona le consolidó como uno de los escultores más importantes del estado, además invitado por Jorge Martínez fue fundador de la Escuela de Artes Plásticas de la Universidad de Guadalajara donde formó varias generaciones. Entre ellos se encuentra Sergio Zepeda, quien era su colega en la asociación de Pensionados y Jubilados del Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño que fueron los primeros en lamentar la pérdida.

Zepeda comentó para MILENIO JALISCO que “en los últimos días estuvo enfermo, incluso comenzaba a perder un poco de la memoria. Las últimas veces que yo lo vi en Chapala estaba como siempre duro el hombre, fuerte porque era muy deportista. La fatiga del trabajo, no tuvo padecimientos conocidos afortunadamente”.

Miramontes, nació en Guadalajara en 1918 y estudio en la Academia de San Carlos, entre otros reconocimientos recibió el Pincel de plata por parte del Festival Cultural Fiestas de Octubre en el 2003 y se le rindió un homenaje en el Museo de la Ciudad por sus 50 años de labor artística.