Miguel Ángel y Leonardo, instalados en Bellas Artes

El 'Cristo Giustiniani' recibirá a los asistentes a la primera exhibición, mientras que de Da Vinci se expondrá el Códice de vuelo de las aves.
Cristo Giustiniani, 1514-1516.
Cristo Giustiniani, 1514-1516. (Monasterodi San Vincenzo-Associazione Metamorfosi, Roma)

México

La esencia de Miguel Ángel Buonarroti, el gran maestro del Renacimiento, está presente en la imponente escultura el Cristo Giustiniani, una de las primeras que verá el espectador que visite la exposición Miguel Ángel Buonarroti. Un artista entre dos mundos, que abrirá sus puertas al público a partir del 26 de junio, en el Palacio de Bellas Artes, junto con la muestra Leonardo da Vinci y la idea de la belleza.

Tan solo por esa escultura, que representa a Cristo y que acompaña a las 29 obras del creador florentino —incluidas 45 piezas de artistas cercanos a él— "vale la pena esta exposición", dijo Rafael Tovar y de Teresa, presidente del Conaculta, a lo que agregó el curador italiano Francesco Buranelli: "Cada una de las obras de Miguel Ángel, por sí mismas, valen una exposición, porque les trajimos grandes obras maestras: las piedras angulares que registran la vida y todo el recorrido artístico del maestro".

Al referirse a la trascendencia del Cristo Giustiniani, comisionado en 1514 al artista florentino por un noble romano, el ex director de los Museos Vaticanos explicó que esa escultura no quedó concluida.

"Mientras Miguel Ángel esculpía la figura de Cristo (1514-1516) descubrió una beta negra en el mármol que quedó justo en el rostro de su creación, por lo que la abandonó y devolvió el bloque de mármol a su cliente, quien dejó en el jardín de su residencia. Casi un siglo después Giustiniani, experto en arte y mecenas, compró la obra y solicitó a un artista de su confianza que la concluyera, pero le pidió que cubriera la desnudez de Cristo, considerada escandalosa para la época de la contrarreforma en 1644".

El acervo de la muestra, que cerrará el 27 de septiembre, procede de la Casa Buonarroti, la Galleria degli Uffizi, el Museo Nazionale del Bargello, el Musei Capitolini y el Museo di Roma.

La Sixtina

Una de las obras con las que se identifica a Miguel Ángel es con la Capilla Sixtina, por ello en esta exposición se presentan algunos de los dibujos y bocetos preparatorios de esta obra maestra, que pintó en el Palacio Pontífice, en el Vaticano, detalló el curador italiano, Francesco Buranelli.

"Miguel Ángel resolvió crear en el espacio —que comenzó en 1536 tras una larga y tormentosa fase preparatoria— un complejo programa iconográfico, donde se muestra de modo profundo la potencia del escultor dentro de un magnífico ciclo pictórico en el que fue posible yuxtaponer pintura, arquitectura y escultura: Miguel Ángel completó su intervención 20 años más tarde, al pintar al fresco en el muro del altar mayor, el Juicio Final", precisó.

En esta muestra se podrá admirar el boceto del Juicio Final. "Es una obra que emociona hoy en día, porque al centro está Cristo como juez, con una actitud de severidad para con la gente".

A decir de Tovar y de Teresa, esta exhibición es una de las más grandes de todos los tiempos que se hayan presentado en México. La muestra despide al visitante con la escultura en mármol del David- Apolo (1532-1534), una de las joyas que no había salido de Italia desde 1949, recordó.

En Leonardo da Vinci y la idea de la belleza se exhibirá el Códice de vuelo de las aves y 14 piezas más.

Autoridades culturales le extendieron una invitación al presidente Enrique Peña para que asista a la inauguración de las muestras, pero aún no hay confirmación.