Teatro en 15 metros cuadrados

El paraíso de los hombres rotos, una pieza de microteatro de ciencia ficción, propone una perspectiva futurista de los problemas de la sociedad.
Foto: Ana Nieto

México

Unos tres años atrás llegó a México una propuesta teatral originada en España, cuya apuesta principal es propiciar el contacto: teatro a la carta con micro obras de 15 minutos, desarrolladas cada una en aproximadamente 15 metros cuadrados y para no más de 15 espectadores, con lo cual se alcanza a dar seis funciones por día.

Microteatro México se ha convertido, de esa manera, en una fórmula para redefinir la manera de vivir y hacer teatro en nuestro país, al grado que en estos tres años ya llegaron a su temporada 21, tiempo en el cual se han montado alrededor de 350 micro obras, con alrededor de 180 mil espectadores.

Dentro de las obras programadas en el ciclo “Por futuro” se encuentra una reflexión acerca de los problemas de una sociedad, pero a partir de una perspectiva futurista: se trata de El paraíso de los hombres rotos, escrita, dirigida y producida por Yoali Serrano, egresada Instituto Ruso Mexicano de Arte, Cine y Actuación de la Ciudad de México y de The Academy of the Science of Acting and Directing (ASAD) de Londres.

Una propuesta de ciencia ficción, protagonizada por Fernando Huerta Zamacona y Emilio Bastré, en la que se plantea la secreta relación que sostienen un hombre y un “moibe”, en un mundo futuro donde la manifestación de los sentimientos está prohibida.

En un escenario desértico, donde la lluvia radiactiva es parte del paisaje permanente, la dramaturga propone un diálogo entre personajes que reflexionan en torno a los problemas de una sociedad en crisis de valores.

El paraíso de los hombres rotos, que se presenta en la Sala 5, es parte de la temporada de Micro Teatro México (Roble 3, colonia Santa María la Ribera) con seis funciones diarias: jueves y viernes a las 20:00 horas, sábados a las 19:00 horas y domingos a las 18:00 horas. 
La idea es que detrás de cada puerta se pueda ingresar a un universo completo, con la libertad de elegir su propio menú a partir de lo que se plantea en la carta, dentro de una atmósfera que le da otra vida al teatro.