Meyer retrata el caos del Centro de la CdMx

En la espiral del Maëlstrom sucede un combate entre el todo y lo individual; captar esa vorágine demanda nadar hasta su centro.

México

En la espiral del Maëlstrom sucede un combate entre el todo y lo individual; captar esa vorágine demanda nadar hasta su centro, y eso es lo que hace Pedro Meyer, un tritón con cámara lanzándose al centro de la Ciudad de México para zambullirse en esa ola gigantesca a la que da cauce en el libro La perfección del desastre, publicado por la Dirección General de Publicaciones de la Secretaría de Cultura en la colección Círculo de Arte.

En el prólogo, Martín Solares recuerda que Henri Cartier-Bresson dedicó su vida a captar ese "instante decisivo en el que todo se vuelve transparente". En La perfección del desastre, Meyer ha superado ese instante, exigido por la intención, las formas y sobre todo el espacio que retrata. Como él mismo afirma, sería imposible buscar aquel momento en el centro de la ciudad donde ocurren por lo menos cinco mil simultáneamente.

"Para los fotógrafos que trabajan como cazadores en busca del momento perfecto, la foto es el pariente cercano del cuento, mientras que una exposición puede funcionar como una novela", dice Solares.

En el libro están lo mismo la minificción de una pareja besándose, que algo de La tía Julia y el escribidor, de Vargas Llosa, así como el chiste, como en la foto que anuncia un table dance.

Meyer exhibe un reto al espacio-tiempo: todo está en el mismo lugar al mismo tiempo, determinado por la urgencia, la garra de consumir y la insaciabilidad del comercio. Esa parece ser la carrera de la imagen.