En México, casi dos millones se dedican al trabajo doméstico

Esa labor genera 3 mil 61 millones de pesos; sin embargo, está calificada de informal y normalmente no cuenta con seguro médico ni prestaciones de ley.
Algunas hacen las tareas de la casa sin que se les pague, pues a veces se considera una obligación de género.
Algunas hacen las tareas de la casa sin que se les pague, pues a veces se considera una obligación de género. (Daniel Cruz)

México

En México hay casi tantos empleados domésticos como burócratas, pues los que trabajan en las labores del hogar suman un millón 966 mil 196 personas, de las cuales 91 por ciento son mujeres, según cifras de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del Inegi.

Ese sector genera 3 mil 61 millones de pesos; sin embargo, ese trabajo está catalogado como informal y normalmente no cuenta con seguro médicos ni prestaciones de ley.

Pagos bajos

Aunque la limpieza de la casa y labores como cocinar, planchar o cuidar adultos mayores o niños constituyen parte de la economía de los hogares, difícilmente esas tareas se pagan conforme a lo que valen.

La mayoría de los pagos para las trabajadoras se encuentra debajo del salario mínimo, pues trabajan jornadas de más de doce horas por una paga que va de 300 a 600 pesos a la semana.

A pesar de la mala paga, es una de las actividades más socorridas para el ingreso de las mujeres, pues de acuerdo con cifras oficiales, una de cada 10 que tiene una actividad remunerada es empleada doméstica.

En el Congreso se han hecho desde 2000 cinco intentos de modificar las leyes laborales para crear una figura que garantice los derechos de este tipo de trabajadores, y por ahora únicamente se ha sugerido a los patrones que se cree una figura de afiliación voluntaria sin ninguna obligatoriedad o sanción para quien no de las prestaciones básicas.

No denuncian

El presidente del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), Ricardo Bucio,  remarcó que el trabajo doméstico está subvaluado y quienes trabajan en este rubro difícilmente presentan denuncias por violación de sus derechos.

“Las denuncias que llegan a presentarse son porque hay abuso o maltrato, falta de comida, o que nos las dejan usar el elevador; ese tipo de discriminación. Pero no hay ninguna que reclame la falta de derechos elementales en el trabajo, aunque no cuentan con vacaciones, servicio médico ni contrato escrito”, explicó el titular del Conapred.

Hasta ahora se sigue a la espera que el presidente Enrique Peña Nieto envíe al Senado de la República el convenio aprobado por la Organización Internacional del Trabajo, documento que establece condiciones mínimas para los empleados domésticos.

Esta es solo una cara del trabajo doméstico, pues además hay quienes hacen esta actividad sin que se les pague, pues en ocasiones se considera como una obligación de género.

En el marco del Día Internacional del Trabajo Doméstico, el Conapred dio a conocer cifras de esta actividad, las cuales revelan que 90 por ciento de la mujeres realiza este tipo de actividades en casa, mientras que en el caso de los hombres son solo la mitad.

Además, los varones que sí ayudan con las tareas del hogar destinan casi la tercera parte de las horas que dedican las mujeres a este trabajo, aún cuando ambos tengan otra ocupación laboral.

Disfruta su chamba

Guadalupe Hernández arribó a la Ciudad de México a los 6 años porque sus papás la trajeron junto con sus seis hermanos, pero tuvo que dejar de estudiar a los 13 años porque “ya no alcanzaba el dinero” y dedicarse a la limpieza, una chamba que dice disfrutar.

Lupita, como le dicen, comenzó sus jornadas laborales en casas particulares con una remuneración de 150 pesos al día; actualmente su tarifa es de 200 pesos y la docena de planchado y lavado la cobra aparte a 40 pesos. Con ese dinero ayuda a pagar los estudios de sus hijos, uno de 17 años y la menor de 14 años.

En su primer empleo, narró a MILENIO, “llegué con una doctora… me gané su confianza y dijo que hiciera la limpieza como yo lo sabía hacer; se dio cuenta de que me gusta mi trabajo. Tengo años en esto y si no me gustara, viviría con pesadez”.

Lupita afirma que la vivencia más gratificante ha sido “que me dejen sola o que me den las llaves, porque me demuestran confianza”, y asegura que ha tenido la suerte  de trabajar con buenas patronas.

La empleada comentó que hasta la fecha no le ha afectado no contar con seguridad social al trabajar en hogares porque “no he tenido accidentes y además tampoco me enfermo mucho”.

No obstante, ella ha hecho valer algunos derechos laborales: “Yo pongo mi horario, si llego temprano me voy temprano... Si me piden que me quede más tiempo, me pagaban más”.

Comentó que también ha logrado tener prestaciones, “aguinaldo nunca me ha faltado, todas las señoras con quienes he trabajado me lo han dado, lo que no me dan son vacaciones ni seguro social. Mis descansos son los domingos, pero uno no para en la casa”.

Al preguntarle cómo le hacía en caso de necesitar atención médica, Lupita explicó: “Por eso ahora también trabajo en una empresa privada en la que me pagan solo 114 pesos al día, pero tengo seguro médico, aunque sigo trabajando en casas cuando salgo de ahí”. 

Claves

Cifras nacionales

- Según datos del Conapred, el importe económico del trabajo doméstico no remunerado, contabilizado en millones de pesos, equivale a 21.7 por ciento del producto interno bruto.

- En México cuatro quintas partes de esa riqueza es generada por mujeres y la quinta parte restante corresponde a la aportación de los hombres.

- La Encuesta Nacional sobre el Uso del Tiempo realizada en 2009 destaca que las mujeres dedican 42.3 horas semanales a las actividades domésticas y los hombres 15.2.

- El tiempo total de trabajo doméstico no remunerado sumado al de otras actividades laborales es de 79.5 horas semanales para las mujeres, mientras que el de los hombres es de 64 horas.

- El lapso semanal promedio para realizar solo actividades de limpieza y cuidado de ropa es de 5.4 horas a la semana en el caso de las mujeres y de 1.7 horas para los hombres.