México se suma al ensayo astrofísico más importante

El aparato participará en una iniciativa internacional que conectará a otros periscopios del mundo hasta formar un ojo virtual del tamaño de la Tierra.
Se inauguró en 2006, pero fue hasta 2011 cuando se empezaron a recopilar datos científicos.
Se inauguró en 2006, pero fue hasta 2011 cuando se empezaron a recopilar datos científicos. (Especial)

Puebla

“Un reto que se volvió triunfo”: es la definición que dan quienes trabajan en el Gran Telescopio Milimétrico Alfonso Serrano (GTM), que se encuentra en Atzitzintla, Puebla. Se trata de la ventana más grande de México hacia el universo y una de las más importantes del mundo, ya que, pese a que muy recientemente comenzó sus actividades, está dando un gran impulso a la astronomía nacional y llama la atención internacional, por lo que formará parte de un proyecto en el que participarán varios de estos instrumentos en otras partes del mundo para realizar el experimento de astrofísica más importante que se haya realizado.

El GTM es el radiotelescopio más grande del mundo. Empezó a construirse en 1998, en la cumbre del volcán Sierra Negra. Por su altura (que alcanza 4 mil 600  metros), su construcción fue toda una osadía. Se inauguró en 2006, pero fue hasta 2011 cuando se empezaron a tomar datos científicos. Posteriormente, el GTM ha ido desenvolviendo sus capacidades, por lo que las primeras observaciones y estudios hechos desde sus instalaciones han dado resultados que ya se han publicado en revistas científicas internacionales.

Impresiona por su tamaño y cautiva por ser, también, un monumento que vincula al hombre con el espacio. La construcción de esta magna obra implicó un esfuerzo enorme, pero es más asombroso el trabajo que allí se realiza, por el cual es un aporte fundamental para la ciencia nacional.

Como varios astrónomos del mundo, el mexicano Arturo Iván Gómez Ruiz y sus colegas pasan largas jornadas en el GTM en busca de descifrar algunos de los misterios del universo. Gómez Ruiz explicó en entrevista para MILENIO que “el negocio del GTM es estudiar los orígenes de las moléculas que eventualmente dieron forma a la vida.

“Esto de los orígenes del planeta es una de las preguntas que el GTM quiere responder. Entonces, lo que buscamos hacer es tomar imágenes de planetas formándose, algo que muy pocos han podido realizar en el mundo. También trabajamos para detectar las moléculas que darán origen a la vida en otros planetas, galaxias y estrellas”.

Emocionado, habló sobre los proyectos que realizan y los que planean hacer con el radiotelescopio mexicano. Uno de ellos es enorme y ambicioso, en el que solo se ha considerado a los mejores y más destacados aparatos del mundo, entre los que se cuenta el GTM, que ha sido invitado a participar en el que Gómez Ruiz considera “el experimento astrofísico más importante que se haya hecho hasta ahora”, el cual se desarrollará en los próximos cinco años.   

 “Hay un experimento en el cual va a participar el radiotelescopio mexicano (…) Un consorcio internacional está juntando los telescopios para hacerlo y el GTM sería uno de los más grandes dentro de este arreglo. Consiste en conectar varios de estos aparatos en el mundo, como los mejores de Estados Unidos y de Chile, entre otros, para formar un telescopio virtual del tamaño del diámetro de la Tierra. Ese experimento se quiere hacer para observar agujeros negros en el centro de nuestra galaxia (…) Se trata de estudiar algo que nunca se ha visto,  que es lo que llaman el Horizonte de eventos, que es la última frontera donde un agujero negro emite luz, y que nunca ha sido observado”.

En esos planes el radiotelescopio de Puebla es muy importante, motivo por el que la gente de la comunidad internacional se ha acercado: “Siempre están preguntando cuándo vamos a tener los 50 metros de diámetro, lo cual esperamos que ocurra en los próximos dos años. Pero después de toda su historia el GTM ya está produciendo ciencia”, concluyó el experto.